V023003a
Fecha: 20111207
Título:
Original en audio: 4 min. 31 seg.
Hay distintas clases de cansancio, el más fácil de reconocer es el cansancio físico, que usualmente todos experimentamos al final de una jornada. Caso típico, llega la noche y el cuerpo pide descanso; hemos estado laborando, hemos estado pensando, hablando, nos hemos movido de un lugar a otro, sentimos cansancio.
Este cansancio natural, sin embargo, tiene incluso su aspecto positivo, porque muchas veces cuando ese cansancio es el fruto de un día bien trabajado, de una jornada fecunda, hay también una especie de satisfacción de sentir ese cansancio, es la satisfacción de haber hecho algo que vale la pena.
Otras formas de cansancio, sin embargo, son menos amables. Uno puede sentirse cansado, por ejemplo, porque está estudiando algo que es muy difícil, y uno agota su mente y no termina de entender qué es lo que está estudiando. Ese cansancio ya no es tan amable, es el cansancio de un esfuerzo que no alcanza su fruto.
Todavía puede ser peor la situación cuando una persona está empeñada en una lucha supremamente difícil en la que no encuentra fruto. Pensemos,por ejemplo, en tantos líderes que están buscando mejores condiciones de vida para comunidades enteras.
En este país, en Colombia, se ha dado el caso de personas que luchan por los derechos de los campesinos, luchan por los derechos de aquellos que han sido despojados de sus tierras, y por supuesto, esa lucha supone un gran esfuerzo, lamentablemente, el esfuerzo no siempre se ve coronado por el éxito, incluso, esa labor tan noble, tan necesaria y tan meritoria, a veces recibe como única paga la persecución, la tortura,incluso la muerte.