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Fecha:20111103
Título: San Martin de Porres es un ejemplo para nosotros de como debemos vivir el don de la caridad
Original en audio: 4 min. 27 seg.
Las distintas fechas tiene distinto aspecto, color, sabor, música en distintos lugares. Así por ejemplo, el cuatro de julio, tendrá una gran importancia en Estados Unidos y en otros países.
A veces una misma fecha significa una celebración, pero de modo distinto. El doce de octubre en España el el día de Nuestra Señora del Pilar, para nosotros, en América, el doce de octubre alude, por supuesto, al encuentro entre la cultura europea y nuestras culturas aborígenes, encuentro de dos mundos.
Algo parecido acontece con el tres de noviembre: en distintos lugares se vive de distintos modos. Para muchas personas es una fecha más, para los panameños es la fecha de la independencia, para nosotros los dominicos, el tres de noviembre es el día de San Martín de Porres.
Yo no puedo dejar de recordar que Martín estuvo profundamente unido a mi infancia. La primera vida de santo que yo leí se llamaba "Fray Escoba", nombre con el que popularmente se conoció a San Martín de Porres, nombre también de un libro ilustrado que contaba la vida de este santo; fue la primera biografía de un santo que llegó a mis manos.
Además de eso, en mi ciudad, en Bogotá, tenía mi madre la costumbre de ir a la iglesia de Nuestra Señora de Chiquinquirá los días martes, porque había una devoción muy fuerte: "Los Martes de San Martín".
Pocas veces la acompañé, pero el recuerdo que tengo, un poco nublado de aquellos días, es una multitud de personas, especialmente gente sencilla, gente de bajos recursos, muchos enfermos, algunos ancianos, todos con el rostro marcado por una petición, por una necesidad, entre todos esos rostros estaba con mucha frecuencia el rostro de mi madre, que tenía tantas cosas, tantas cuitas que contarle a Dios, tantas intenciones para poner en las manos del "negrito Martín", como popularmente se le conocía.
Pero Martín de Porres ha seguido acompañando mi vida también en otros ambientes, no solo en Colombia. Mi comunidad me envió a Europa, estuve durante seis años en Irlanda, y descubrí para mi sorpresa que en un ambiente totalmente diferente, con otra cultura y con otra lengua, San Martín de Porres tenía un encanto maravilloso, lo mismo que en mi país.
En la parroquia donde yo estuve, la parroquia del Salvador, de San Salvador, Saint Savior's, ahí donde yo estuve, hay una capilla dedicada especialmente a San Martín, y la Misa se celebra diariamente ahí. Nuevamente, los rostros de los necesitados, de los enfermos, de los ancianos, de los pobres están cerca, porque desean encontrar el amor de Dios el el rostro bondadoso del "negrito Martín".
De hecho, la publicación más popular que tienen los dominicos irlandeses es una revista de San Martín de Porres; por algo se le llama "Martín de la Caridad".
Y creo que la gran enseñanza que nos deja este santo, es que el don propio de la caridad es vencer las barreras, es llegar a todos y a todos llamar, para que se encuentren con el amor de Dios que es su fuente.