I073001a
Fecha: 19970521
Título: Amar y acoger la sabiduria
Original en audio: [1 min. 40 seg.]
La primera lectura es una invitación a acoger la sabiduría.
La sabiduría de Dios, ese entrar con todo nuestro ser en el plan de Dios, acogerle sus ideas, sus proyectos, se parce mucho a la manera como un hombre se enamora de una mujer o una mujer de un hombre. Es como una especie de enamoramiento, de conquista, de seducción.
Y por eso, para llegar a la verdadera obediencia, lo mismo que para llegar a la verdadera educación, es necesario que el corazón se enamore de la verdad, que se enamore de la sabiduría.
Mientras uno esté haciendo las cosas sólo porque están mandadas o para que no le castiguen, todavía no ha empezado a ser educado.
Uno sólo empieza a tener paz, dice el salmo, cuando ama el querer de Dios, cuando uno se da cuenta de que no es simplemente porque alguien lo diga, sino porque, en ese camino, en esa sabiduría, en esa enseñanza, está verdaderamente el bien para mi corazón.
Este es el secreto de los grandes predicadores y el secreto de los grandes educadores, y sobre todo este es el gran secreto de Cristo Maestro: predicar, hablar, enseñar de tal manera, que su enseñanza cautive, seduzca el corazón y conduzca de esa manera a obrar desde dentro, a obrar por convicción y a obrar por amor.
Dios nuestro Padre, en este día nos conceda ser mejores educadores, que hagan amar la sabiduría, y mejores estudiantes que lleguen a amarla.