I302003a
Fecha: 20111025
Título:
Original en audio: 4 min. 5 seg.
El capítulo trece del evangelio según San Lucas nos trae algunas comparaciones que Jesús hace sobre el Reino de Dios.
Siendo Jesús el gran Predicador, el gran Maestro, el verdadero Profeta, el más grande entre los sabios, cada cosa que Él dice tiene un significado incalculablemente profundo para el que ama la fe y para el que busca a Dios.
Y no sólo nos interesa lo que Él dice, nos interesa cómo lo dice. Aprendamos un poco de esto hoy. Cuando un político está en campaña tiene que presentar su programa de gobierno, no solamente debe decir qué quiere alcanzar, sino también cómo va allegar allá. El qué es tan importante como lo es el cómo.
Pues bien, lo interesante es que Jesús, al dar estas comparaciones sobre el Reino de Dios está marcando una distancia, una distancia que es exactamente la que diferencia el programa que puede tener un político, un político bueno o malo, no lo discuto, y lo que significa el Evangelio y la evangelización.
Observemos que Jesús nunca presenta esa especie de programa que tendría que presentar si Él fuera uno de esos políticos, repito, aunque fuera un buen político. Jesús lo que nos presenta es una comparación, una analogía, como diciendo: "Mira el Reino de Dios se parece a..." "El Reino de Dios es como esto..." Hay una relación, pero cuando yo hago una comparación estoy mostrando que hay algo similar, pero también que hay una distancia.
Si yo digo que la luna es como el sol, pues hay algunas cosas en las que son semejantes: la luna alumbra en la noche, el sol alumbra en el día; la luna parece circular ante nuestros ojos, el sol también, pero luego hay una cantidad de diferencias: el sol emite su propia luz, la luna simplemente la refleja; el brillo del sol es millones de veces superior al de la luna, y así sucesivamente.
Toda comparación, toda analogía y toda alegoría implica que hay algo parecido y que también hay una distancia, y cuando Jesús nos esté hablando del Reino de Dios, por favor no nos olvidemos de esa distancia, porque esa distancia es la que indica que ninguna propuesta política puede apropiarse del Reino de Dios, ningún partido político puede decir: "Nosotros somos la expresión de la voluntad de Jesús, en nosotros se traduce, en nosotros e vierte el contenido del Evangelio, y nosotros somos los realizadores de una sociedad completamente cristiana", eso no existe