I245002a
Fecha: 20090918
Título: La verdadera riqueza se conoce cuando uno encuentra la verdadera pobreza.
Original en audio: 5 min. 31 seg.
La Palabra de Dios en este día nos invita a encontrar nuestra verdadera riqueza. Porque, aquel que ha encontrado la verdadera riqueza, no se deja engañar por las falsas riquezas.
Las falsas riquezas son las que producen tentaciones, trampas, afanes. Las falsas riquezas son las que roban la paz al corazón humano.
Por el contrario, la verdadera riqueza, aquella de la amistad con Dios, del gozo en su misericordia, de la felicidad en compartir la Buena Noticia con otros, ésas otras riquezas que son las duraderas, ésas afianzan la paz en el corazón humano.
Por eso, mis hermanos, necesitamos descubrir esa verdadera riqueza, porque en ella está nuestra paz, en ella está nuestra alegría. ¿Y cómo encuentra uno esa verdadera riqueza? Encontrando primero la verdadera pobreza.
Dice nuestra amiga Santa Catalina de Siena, -aparece representada en esta imagen; por cierto, es la que está aquí a la izquierda de la Virgen: Santa Catalina de Siena-. dice ella que, "las cosas suelen conocerse por sus contrarios".
De manera que la verdadera riqueza se conoce cuando uno encuentra la verdadera pobreza. Y la verdadera pobreza nuestra la encontramos cuando entramos en nosotros mismos, cuando miramos lo que hemos hecho con los dones que Dios nos ha dado, lo que hemos hecho con el tiempo que Dios nos ha dado, lo que hemos hecho con los talentos que Dios nos ha dado. ¡Ahí es donde uno descubre el pecado!