Smag004a
Fecha: 20110722
Título: El Evangelio nos presenta la verdadera presencia de de Maria Magdalena en el misterio pascual de Jesus
Original en audio: 4 min. 32 seg.
Yo tengo la fuerte impresión de que a veces aplicamos a los personajes del pasado el estilo de vida y las costumbres que tenemos en el presente.
Por ejemplo, en nuestra época es común hablar de celebridades: las grandes estrellas del cine, de la televisión, de la música. Y sucede que la gente se vuelve muy curiosa alrededor de estas grandes figuras, y quieren conocer muchos de los detalles a veces triviales de esos hombres y mujeres que de algún modo atraen todas las miradas.
El Evangelio es otra cosa, pero nosotros seguimos aplicando al Evangelio esa clase de mirada; por ejemplo, hay gente que se muere por conocer detalles de qué fue lo que finalmente hizo Jesús entre los doce años y los treinta años.
Y entonces salen libros, libros inútiles, incluso perjudiciales, como una serie que se llama "Caballo de Troya", en la cual se cuenta todo tipo de fantasías, tergiversaciones, palabras inútiles que en realidad solamente confunden pero que quieren llenar ese vacío creado por la curiosidad de la gente.
En el mismo sentido, hay un personaje del Evangelio que despierta enorme curiosidad, porque se trata de una mujer, porque se trata de una persona que no tiene su familia propia y porque se supone que en ella tuvo especial poder la figura de Jesucristo, estamos hablando de la santa que se recuerda el día de hoy: Santa María Magdalena.
Y entonces vienen los chismes, vienen las murmuraciones, vienen las suposiciones, pero finalmente lo que hay ahí es solo imaginación, solo fantasía, y como fantasía, perfectamente estéril a la hora de acercarnos al verdadero mensaje del Evangelio.
Lo que quiero decir es que quien desee conocer de veras el Evangelio, quien desee recibir el bien que Cristo nos trae, que es inmenso, pues necesita apartar su mirada y su atención de esa clase de vanidades, y necesita más bien centrarse en lo que nos cuenta el texto mismo. Y lo que nos dice el Evangelio, tratándose de María Magdalena, es muy simple y a la vez muy profundo y muy bello.
Lo que nos dice es que es una persona que podemos llamar la gran testigo de la misericordia de Jesús, la gran testigo del poder de Dios, la gran testigo de cómo, ese amor redentor de Dios en la persona de Jesucristo, es suficiente para sacarnos de las garras de las tinieblas. Porque si algo había en la vida de María Magdalena era ese poder de tinieblas, la Biblia utiliza el número siete, es un número que indica lo que está completo, lo que está en su tope.
María Magdalena estaba poseída por la maldad, siete demonios se mencionan; y sin embargo, el poder de Dios es tan grande, y la misericordia de Dios no solamente la rescata sino que la convierte en Apóstol de los Apóstoles, la convierte en primera voz en proclamar la resurrección del Hijo de Dios.
Este es el mensaje central. Las demás tonterías que diga "El código de Da Vinci", o que diga cualquier fantasioso, nos interesa poco. Es Cristo quien de veras atrae nuestra mirada.