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Fecha: 20030124
Título: Que mis defectos no le cuesten almas a Jesucristo
Original en audio: 26min. 6seg.
Uno de los propósitos que tiene la Iglesia cuando canoniza a una persona, es como presentarla como modelo de la vida cristiana frente a todo el pueblo creyente, y hoy estamos recordando y celebrando la santidad de Francisco de Sales.
De modo que siguiendo las sugerencias que nos da la Iglesia, reconozcamos en Francisco de Sales algunas virtudes, algunos rasgos que son como modelo permanente para la vida de la Iglesia y que pueden sernos sumamente útiles. Francisco de Sales fue obispo en la ciudad de Ginebra y esto es decir en el corazón del mundo protestante, de la Suiza de aquel tiempo.
Es muy interesante lo que aconteció en Ginebra. Resulta que Juan Calvino, el que introdujo la reforma y la vida protestante en Suiza, se propuso un plan, podríamos llamarlo ambicioso, se trataba ni más ni menos que de la realización del Reino de Dios aquí en la tierra y específicamente en su ciudad, en su país, es decir, Calvino, el protestante, quería organizar la sociedad partiendo de los preceptos Bíblicos y quería organizar la vida de la sociedad según la vida del Espíritu como estaba escrito en la Biblia.
Esto no suena mal, esto significaba muchas cosas: significaba que la Escritura tenía que convertirse en algo así como en la norma de las normas, en el principio jurídico fundamental y tenía que difundirse por toda aquella región, eso tampoco suena mal.
¿En donde empiezan los problemas? En que para organizar a una sociedad de acuerdo con la Sagrada Escritura que tiene su Antiguo y su Nuevo Testamento, hay que retomar una cantidad de cosas que tenían que ver con la Antigua Alianza, porque es que si lo pensamos bien, antes de Calvino, el pueblo de Israel precisamente debía organizarse de acuerdo a la palabra de Dios, pero ese pueblo de Israel fue el pueblo que le dio la espalda a la revelación definitiva de Dios en Jesucristo y si leemos los Hechos de los Apóstoles, nos encontramos con que la revelación definitiva de Dios en Jesucristo adquiere un mensaje y un alcance universal, tanto, que en el Concilio de Jerusalén es descrito.
Allá en los Hechos de los Apóstoles se habla de prácticamente eliminar la observancia de la Ley Antigua como una obligación para los paganos, con esto estoy diciendo, que aunque pudiera sonar muy hermosa la aspiración de Calvino, iba como en contra vía de la revelación bíblica, porque la revelación bíblica del Antiguo al Nuevo Testamento va de lo particular, concreto, específico de un pueblo y de una cultura, a lo universal, es decir, a aquellos principios que debían regir el corazón humano en los distintos gobiernos, regímenes y culturas, mientras que la Biblia va de lo particular a lo universal.
Calvino quería tomar el mensaje del Nuevo Testamento y volverlo ley particular de una cultura, ¿qué produjo el esfuerzo de Calvino? Produjo una sociedad con unos niveles morales, podríamos decir, más altos, pero también una sociedad, que lo mismo que el judaísmo, lo mismo que la mayor parte de la mentalidad judía en el Antiguo Testamento, se sentía refractario, temeroso, agresivo de cualquier otra ingerencia, y de aquí surgieron dos cosas: un modelo protestante supremamente duro, supremamente estricto, y supremamente impermeable, por una parte, y por otra un modelo de vida que le daba enorme importancia a la prosperidad.
El criterio de la religión verdadera, según el Nuevo Testamento, está en el acuerdo en la fe de los Apóstoles, yo sé que estoy creyendo la verdad porque mi fe es la fe de los Apóstoles y eso lo descubro en el testimonio de la Sagrada Escritura, pero también lo descubro en la enseñanza de la Iglesia hoy.
Un católico sabe que está en la fe verdadera por la comunión que tiene con la fe de toda la Iglesia, y si lo vamos a decir de una forma cortita, sería porque cree lo que cree el Papa. El Papa y los obispos son los garantes de la fe apostólica, pero en el modelo calvinista no se podía admitir ese tipo de sacerdocio, en el modelo calvinista lo único que podía haber era, servidores de la comunidad para la predicación, pero sin un verdadero sacerdocio, sin una autoridad que pudiera llamarse autoridad apostólica.
Como Calvino elimina la autoridad apostólica, ¿entonces qué referencia podía quedar de que uno está en la verdad y de que uno está obedeciendo a Dios? Pues que le va bien, es decir, el modelo del Antiguo Testamento, en realidad el calvinismo como estamos viendo, es un movimiento muy fuerte de retroceso al Antiguo Testamento, es una reedición del judaísmo, está mucho mas cerca del judaísmo que del cristianismo, aunque predique a Cristo y aunque enfatice tanto la lectura y el estudio de las Sagradas Escrituras.
Como la autoridad de los Apóstoles ya no puede ser garantizada hoy por ningún sacerdocio instituido, la única manera de hablar de la religión verdadera es por la prosperidad, porque me va bien. Así nacieron del calvinismo dos cosas, primera: un modelo protestante orgulloso de sí mismo, distante, agresivo y proselitista frente al catolicismo, número uno; y numero dos: surgió un modelo protestante que veía en la prosperidad en el éxito, en el bienestar incluso material, la señal de la bendición de Dios y el criterio de la religión verdadera.
Estos dos rasgos del calvinismo protestante luego se extendieron a muchas otras regiones donde se había difundido la reforma y hasta cierto punto subsisten hoy; todavía los protestantes hoy miran la prosperidad material como una gran señal de la bendición de Dios y todavía muchísimos protestantes sienten una actitud de que sus sociedades, impregnadas por la religión, son superiores, culturalmente superiores al catolicismo.
Por lo menos en dos ocasiones en mi vida he oído ese argumento: “miren cómo los católicos, los países de mayoría católica, son subdesarrollados, miren como nuestros países de mayoría protestante son desarrollados”. Bueno, toda esta introducción sobre el calvinismo para hablar de San Francisco de Sales.
Resulta que el laboratorio donde Calvino empezó con mayor fuerza su trabajo fue Ginebra, y Francisco de Sales, obispo antes de los treinta años de edad, tiene que pastorear un pueblo católico diezmado y disperso, confundido y atacado en el corazón mismo de ese movimiento calvinista.
En esto veo yo como una semejanza entre Santo Domingo de Guzmán y Francisco de Sales, porque en ambos casos la obra de la predicación tuvo que desarrollarse desde el corazón mismo de la herejía. Francisco de Sales en Ginebra, Domingo de Guzmán en Tolosa, en ambos casos estos dos grandes santos tuvieron que afrontar, en sus debidos, estar en el centro de un gran movimiento que era adverso a la Iglesia y que en cierto modo quería borrar el catolicismo.
Con estos antecedentes, ¿qué virtudes podemos encontrar en Francisco de Sales? Brilla la virtud de la esperanza sobrenatural; el desaliento hubiera sido lo más obvio, hubiera sido lo más explicable en una tarea ímproba, en una tarea tan cruel, como tratar de pastorear fieles católicos en Ginebra, pero Francisco de Sales obra con la santa virtud de la esperanza.
No sé si fue él el que alguna vez le decía a un sacerdote muy desalentado porque nadie iba a Misa, muy poquita gente y además ya se sabe que gente, las viejitas rezanderas, desalentado el padrecito, como nadie le iba a la iglesia, entonces le dijo, me parece que fue Francisco puedo estar equivocado, le dijo: "mira, una persona es una parroquia inmensa y muy compleja".
De manera que esa capacidad de Francisco de Sales para no desalentarse cuando uno ve tanto derrotismo en nuestras iglesias: “hoy que avanzan las sectas protestantes, y ahora llegó lo de la Nueva Era, y tanta violencia que se presenta, y tantos problemas" que ya casi es como un derrotismo.
El testimonio de Francisco de Sales nos alienta, un hombre de esperanza, pero es muy notable en él, que a la vez que iba trabajando hacia fuera buscando caminos de evangelización y caminos para fortalecer al pueblo católico y caminos para invitar a la conversión del protestantismo al catolicismo, mientras iba trabajando afuera de todo eso, no dejaba de trabajar adentro. Esto es lo segndo que quiero destacar: Él sabía que la labor era muy difícil afuera, lo entendemos por la descripción que hemos tratado de hacer del calvinismo, pero no dejó de trabajar adentro.
Hace un rato mencionábamos aquello de la voluntad como escultora, Francisco de Sales nunca dejó de esculpir su corazón, de modelar su alma, quienes le conocieron daban testimonio de su impresionante mansedumbre de su enorme generosidad y especialmente de su espléndida dulzura. No es una palabra muy frecuente para asociarla con los hombres, un hombre dulce, pues este es el caso.
Francisco de Sales cultivó celosamente esas tres cualidades: la mansedumbre, la generosidad y la dulzura. No se puede esas tres, obviamente, sin desarrollar la caridad y la paciencia. El hecho es que Francisco vivó la virtud de la dulzura, y eso era muy contrario a su temperamento, era un hombre supremamente impulsivo, tremendamente agresivo, su natural era más bien imponente, es uno de los casos más impresionantes de modelar el carácter.
Hay una historia, bueno, uno sabe cuáles son leyendas y cuáles son verdades, porque no tiene manera de investigar muchas cosas , pero dicen que en el escritorio de Francisco de Sales habían unos huecos en la parte de adelante, porque él con frecuencia, al escuchar a las personas, hacía tanta fuerza, que las uñas iban comiéndose la madera; muchísimas veces tenía que contenerse.
Bueno, alguien diría que era un actor, alguien podía decir es una virtud hipócrita, pero mirémoslo por el lado positivo, miremos a una persona que trata de no perder a nadie: "que mi mal carácter".... No eche a perder una conversión, que no por el hecho de que me encontraron con el mal genio, o me encontraron con el día del dolor de muelas, deje alguien de convertirse a Jesús. Mirémoslo más bien como un acto de generosidad adicional, como un acto de caridad de la persona que quiere vencerse y sobre todo que quiere darle el mayor fruto a Jesús.
Francisco de Sales fue un escultor de su alma, un escultor de su corazón, en cosas que le costaban muchísimo trabajo, y llegó a crecer tanto en la virtud que parecía que así hubiera sido su temperamento; mucha gente decía “¡pero qué carácter tan dulce le dio Dios a este hombre!” Y yo creo que él decía para sus adentros: “si supieran....”, porque había sido el fruto de un trabajo muy grande; no lo miremos como una cosa forzada, no miremos como una cosa reprimida, mirémoslo como un fruto del amor; una persona que no quiere perder almas solamente por sus defectos, que mis defectos no le cuesten almas a Jesucristo, ¡qué lindo!
Es un testimonio de generosidad, realmente es un tributo de amor al Señor, pero aparte de ese trabajo interior, hay que destacar otro rasgo de la santidad de Francisco, yo lo llamo la integralidad de su amor a la Iglesia.
Hay santos que parecen haberse consagrado al cultivo de almas, de la dirección de almas, hasta cierto punto son como jardineros especialistas en las flores mas delicadas, otros en cambio, parecen haberse dedicado no tanto a la intensidad y a la finura de un trabajo detallado, sino a la extensión, al volumen, por decir algo.
Si uno piensa en san Francisco Javier, que no está muy retirado en el tiempo de Francisco de Sales, Francisco Javier en su kilométrico recorrido en el oriente, bautizó no se cuantas personas, recorrió no se cuantos países, evidentemente y sin quitarle calidad al trabajo de Francisco Javier, evidentemente en él prima la cantidad, prima la extensión.
Hay otros santos en cambio, que lo que prima es la calidad, la finura, uno podría pensar por ejemplo en el Beato Enrique Seuze en aquellos místicos llamados de la escuela Renana en el Rhin, esos místicos que eran como maestros, casi podríamos decir de almas escogidas, pues otra cosa admirable de Francisco de Sales es que el corazón como que le daba para todo, porque estaba preocupado por las conversiones de las multitudes, estaba preocupado por la gente que se retiraba de la Iglesia Católica, estaba preocupado por el bienestar del pueblo fiel, pero al mismo tiempo, estaba preocupado por educar en la vida espiritual y en el crecimiento espiritual a las almas piadosas.
De modo que, a la vez que se interesaba por la conversión de las multitudes, a la vez que le preocupaba la extensión, también le preocupaba la profundidad, sin dejar de mirar a la cantidad buscaba la calidad, eso es muy admirable. Cuando uno conoce un santos de esos, uno dice “pero a que horas” “a que horas podían hacer tanto, ¿cómo hacía Dios? Pues es que Dios realmente es admirable.
Francisco de Sales tenía una gran extensión y una gran profundidad, por si fuera poco otra cosa admirable de Francisco es la creatividad, es la innovación, a él le debemos, y por eso se le considera el patrono de la comunicación, ese interés por difundir la doctrina católica, por aclarar dudas, por todo aquello que le llamamos Apologética, en términos de folletos, en una época que no había fotocopias, ni impresoras pues Francisco de Sales se vale de los recursos que puede conseguir en su diócesis, se vale de los recursos de imprenta que pueda utilizar y empieza a sacar folletos para aclarar la verdad y para difundir la verdad, es creativo.
Hay una anécdota que nos habla de otra virtud de éste hombre, el valor, había sectores enteros en los que no podía entrar, porque antes dijimos, el calvinismo realmente tomó modelos del Antiguo Testamento, entonces así como las ciudades del Antiguo Testamento tenían murallas "y esta es la muralla de la ciudad de los elegidos" pues mas o menos lo mismo aplicaron los protestantes de aquella época.
Llegó él a las puertas de una ciudad protestante y entonces bueno preguntan los guardias que estaban allí guardando la puerta ¿quién es? Responde el: "el obispo" pues resulta que como los calvinista que ya tenían muchos años ahí, hacía rato que habían eliminado sacerdotes y obispos, pues el protestante que oyó que dijeron que era el obispo ya no sabía lo qu era un obispo, de manera que lo dejó entrar, entonces entró el obispo y atravesó toda la ciudad y salió.
Los principales del gobierno calvinista estaban en junta providencialmente y luego se enteraron de que el obispo había atravesado delante de su nariz en una época en la que había persecución violenta, porque es que se habla mucho de la violencia de la Iglesia Católica y de la Inquisición, pero resulta que la violencia lamentablemente no ha sido sólo de parte de la Iglesia Católica, ha habido muchísima violencia del lado protestante.
Entonces estos ardían de cólera ¡ y pero como así y que pasó!, no pues dijo que él era el obispo, y usted no sabe… no el no sabía lo que es un obispo, bueno la cosa es simpática por ver como Dios hace las cosas, pero también demuestra la resolución de carácter de este hombre, evidentemente cuando él respondió eso se exponía a lo que fuera, en medio de una situación tan conflictiva, Francisco de Sales mostró que tenía el valor de ir delante del rebaño, pasara lo que pasara, sucediera lo que sucediera.
Y una última cualidad que queremos destacar de Francisco de Sales, ese hombre es fruto de lo que antes llamábamos su integralidad o su amor integral a la Iglesia, tal vez es el primer santo moderno que se preocupa por difundir la aspiración a la santidad en todos, es lo que recuerda precisamente la lectura del oficio de Lectura de hoy, la santidad en todos, la santidad para todos.
Es tan completo Francisco de Sales, sus consejos son tan equilibrados, utiliza de tal manera los recursos que puede, en las obras de Francisco de Sales, por ejemplo, en "El Tratado del amor de Dios" uno ve como utiliza muchas comparaciones de la Zoología, de la Botánica, él pone a las ciencias a hablar el lenguaje de Dios.
En eso, ha sido un testimonio que yo procuro seguir, y me imagino que muchísimas otras personas también, él en vez de ponerse a pelear que si la ciencia que si la fe, no, toma a la ciencia como un lenguaje que habla de las maravillas de Dios, en fin hay tanto que decir de Francisco de Sales, tanto que otro santo, desde luego posterior, San Juan Bosco que cuando fue a fundar su sociedad de sacerdotes, pensó en que tenían que ser de Sales y por eso son los Salesianos, porque no encontró un modelo sacerdotal mas completo, mas actual, mas perfecto, que el santo que estamos recordando el día de hoy.
¿Que le pedimos entonces a Francisco de Sales? que nos ayude a crecer en la esperanza, que nos haga creativos, valientes, perseverantes, que nos de amor para toda la Iglesia y que busquemos desde nuestro propio estado de vida, la perfección del evangelio.