Poc3006a

De Wiki de FrayNelson
Saltar a: navegación, buscar

Fecha: 20100407

Título:

Original en audio:12 min. 9 seg.


Toda la Biblia es hermosa, queridos amigos, pero hay pasajes que brillan con singular belleza. Creo que este pasaje, esta escena, de los discípulos de Emaús, es una de las más hermosas de toda la Escritura.

Hermosa, porque nos permite reconocernos en el texto sagrado; también nosotros muchas veces hemos sentido desilusión,nos hemos sentido derrotados, incluso, es posible que nos hayamos decepcionado de nuestra fe.

Estos hombres, estos dos discípulos, sentían de alguna manera como si dios les hubiera fallado: "Pusimos nuestra esperanza en este Jesús, pero Élno resultó con nada; fue llevado ignominiosamente al patíbulo de la Cruz, ha muerto, ¿qué ha quedado de nuestra esperanza?"

Uno piensa inmediatamente en cuántas personas han tenido experiencias muy duras en su vida; toda esa gente, todos nosotros quizás alguna vez, cuando hemos dicho: "Pero si yo soy bueno, ¿por qué me salen las cosas mal? Si yo soy bueno, si he tratado de hacer las cosas bien en la vida, ¿por qué no encuentro los frutos que quisiera?"

Tal vez nos equivocamos en esa manera de hablar, tal vez no hemos sido tan buenos como supuestamente creemos serlo; pero en todo caso este tipo de decepciones no son infrecuentes en la vida humana.

La persona que ha rogado mucho, por ejemplo, por la curación de un hijo, pero ese hijo de todas maneras muere, o la persona que aguarda secretamente a que aparezca alguien en su vida, una pareja, y nunca llega ese príncipe azul,o nunca llega esa bella durmiente, y entonces podemos sentir que la religión nos ha fallado, podemos sentir que la dureza de la cruz se impone y que las tinieblas del Viernes Santo no terminan de disiparse.

Por eso digo que este pasaje de algún modo nos retrata también a nosotros, porque cuando nos sentimos así decepcionados lo que solemos hacer es irnos de Jerusalén. ¿Que significa Jerusalén en el evangelio de Lucas? Sabemos que Jesús invita a sus discípulos a permanecer en Jerusalén en oración, porque en Jerusalén sucede el derramamiento poderoso del Espíritu Santo, en Jerusalén habrá de nacer la Iglesia, en Jerusalén el Señor va a confirmar la fe y va a iniciar la misión apostólica.