Poc4008a
Fecha: 20110428
Título:
Original en audio: 4 min. 24 seg.
Los revolucionarios y los que pelean por una determinada causa siempre se refieren a su líder o a su fundador, incluso, si ese líder, o ese pensador, o ese general o ese guerrero ya ha muerto hace mucho tiempo.
Así por ejemplo, hay personas que escriben cosas en las paredes como decir: "¡Viva Mao Tsé-Tung", o incluso dicen:"¡Mao vive!", ese líder de la Revolución Comunista Roja en China, Mao Tsé-Tung. Entonces, "¡Mao vive!".
Y hay gente que tiene mucho cariño y entusiasmo por otro personaje bastante controvertido, parece que bastante violento de parte suya, y además un poco manipulado como se dieron las cosas en Cuba, estamos hablando del Che Güevara, y entonces también dicen que el Che vive.
Y nosotros decimos que Cristo vive. Pero ¿qué diferencia hay entre decir "Mao vive", y decir "Cristo vive"? Yo creo que las lecturas de hoy, tomadas de los Hechos de los Apóstoles, capítulo tres, y del evangelio según San Lucas, capítulo veinticuatro, nos ayudan a descubrir la diferencia.
Ese capítulo veinticuatro de San Lucas contiene una historia bellísima, que la oímos en su mayor parte en el evangelio de ayer. Se trata de esa escena de los discípulos que iban a una aldea llamada Emaús.