Aram004a
Fecha: 20080316
Título:
Original en audio: 8 min. 52 seg.
Amados Hermanos:
Son dos ocasiones en el año en que leemos la Pasión de Nuestro Señor Jesucristo: una es hoy, por supuesto, como acabamos de hacerlo, el Domingo de Ramos, y con esta lectura como que se abren los ojos a los misterios que vamos a celebrar en la Semana Santa. Y la otra ocasión es el Viernes Santo, precisamente, el día en que, por supuesto, estamos recordando y agradeciendo todo este amor, toda esta ofrenda de Nuestro Señor.
Yo quiero destacar dos frases de Cristo que están al principio de este relato con la intención de que las apliquemos a nuestra vida, a nuestro corazón. Porque yo pienso que la Pasión del Señor es el tesoro más grande que tiene la Iglesia, es como un manantial abundantísimo. Pero de nada sirve tener toda esa agua de vida si no la bebemos; de nada sirve todo ese banquete de gracia, de dulzura y de perdón si no lo comemos.
Entonces, mi propósito al subrayar estas frases, es que tratemos de tomar estas palabras, toda esta narración, que es el relato mismo del amor de Dios, y lo abracenos y lo apliquemos a nuestra vida y a nuestro corazón.
Qué tal esa frase que dice Jesucristo hacia el principio del relato. Le dice a una cierta persona, a un cierto personaje: "Mi momento está cerca" Mateo 26,18,- este fue el hombre que prestó la habitación donde se celebró la Última Cena, suele llamarse a ese lugar "El Cénáculo".
Entonces este era un hombre allá en Jerusalén que tenía esa casa relativamente amplia, y Jesús le dice: "Mi momento está cerca; deseo celebrar la Pascua en tu casa con mis discípulos" Mateo 26,18.
Yo creo que esa frase cada uno la puede también aplicar a su propia vida, y los que están con su familia todavía más. Jesús hoy te dice: "Quiero celebrar mi Pascua en tu casa". Yo creo que sería un gran honor para nosotros recibir a uno de esos personajes según los ojos del mundo.
Yo me acuerdo un convento nuestro, de nosotros los dominicos, en Chiquinquirá, cuando el Papa Juan Pablo II visitó mi país pues, ¿cuándo será la próxima vez que un Papa va a a ese lugar en Colombia? Pueden pasar muchos, muchos años, o sea que era la gran visita. Y luego esa habitación donde estuvo el Papa no sabían qué hacer con ella, querían volverla como un museo, era algo muy especial. Curiosamente, unos años después tuve que ir a ese convento, y me hospedé en la habitación del Papa.
De manera que le damos siempre un lugar especial alos visitantes, y guardamos con cariño aquello que nos recuerda a la gente que admiramos y que amamos.
Pues es Jesús el que nos dice en esta ocasión: "Yo no quiero que mi Pascua quede lejos de ti, yo quiero celebrarla en tu casa, quiero celebrarla en tu corazón". Y pienso que es un modo muy hermoso de hacerse invitar Él, Él se hace invitar.
4:00................