Ak04004a
Fecha: 20080302
Título:
Original en audio: 20 min. 14 seg.
A veces, se dice que la Biblia carece de sentido del humor, yo me permito estar en desacuerdo, hay muchos pasajes en los que aparece un tipo muy sutil de humor y uno de esos pasajes es este capítulo 9 del evangelio de Juan.
Que tal esa pregunta que hacen los discípulos, los discípulos de Jesús, "maestro, ¿quien ha pecado él o sus padres, para que haya nacido ciego?" (San Juan 9, 2) es decir, que según ellos, este hombre, allá en la barriguita de la mamá ya había pecado tan gravemente, que Dios lo había condenado a que fuera ciego de nacimiento, ellos admitían esa posibilidad, es ridículo, da risa, pero detrás de esa risa hay un descubrimiento interesante, es la manera tan cómoda como uno se desentiende de los problemas de los demás.
Cada vez que uno se preocupa de buscar de quien es el culpable en una situación, uno está bastante interesado en quitarse el problema uno. Una cosa es solucionar un problema y otra cosa es buscar un culpable y casi siempre cuando uno busca el culpable, lo que está es buscando es no solucionar el problema, porque encontrar un culpable es encontrar una persona en la cual podemos desahogar nuestra frustración, desengaño, tristeza o ira, ya encontramos quien es el culpable o quiénes son los culpables y entonces nos vamos contra ellos, a la vez esa manera de pensar y hablar le permite a uno sentirse el bueno.