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Fecha: 20110401

Título:

Original en audio:


Oseas, capítulo catorce, de ahí es tomada la primera lectura en el día de hoy.

Este es uno de los profetas llamados menores, no porque sea menor su importancia, sino porque los libros de estos profetas menores son comparativamente de menor extensión que los llamados profetas mayores; los mayores son Isaías, Jeremías, Ezequiel y Daniel.

Oseas en cambio pertenece a ese grupos de profetas que tienen escritos de menor extensión, pero no de menor importancia. En este caso, por ejemplo, Oseas nos muestra en dónde está la raíz de nuestra resistencia a Dios, y la respuesta es muy sencilla: es que tenemos otros dioses.

Es decir, todo pecado es siempre un atentado contra el primer mandamiento de la Ley de Dios. Porque si el primer mandamiento lo que pide es que adoremos al Señor nuestro Dios, que lo amemos con todo nuestro corazón y con todas nuestras fuerzas, pues la idolatría es robar ese tributo, robar ese honor y amor que Dios merece para dárselo a los ídolos.

Y los ídolos son muchos. Algunos protestantes creen que el problema de los ídolos es un problema de imágenes, es decir, imágenes de madera o de yeso, Esa es una distracción tonta, esa manera de hablar de los protestantes. Porque sucede que ningún católico va a creer que uan imagen de yeso o que una imagen de madera es la que tiene el poder.

Ni la madera ni el yeso tienen poder; esas imágenes cumplen una función básicamente pedagógica: nos sirven para recordar la santidad y las virtudes de las personas allí representadas. El problema no está ahí, el problema no está ni en el yeso ni en la madera, el problema está en los amarres, en la ataduras, en las cadenas que tiene el corazón.

Y esto es lo que encontramos también en el capítulo doce del evangelio según San Lucas, que corresponde al evangelio del día de hoy.