I076003a
Fecha: 20030301
Título:
Original en audio: 14 min. 17 seg.
Lamentablemente es frecuente que los hijos, si todos los días saben que a determinada hora está el desayuno, ya no piden como un favor el desayuno, sino es un derecho adquirido, es una obligación de la mamá: "¡Mamá, mi desayuno!" Y terminado el desayuno, muy fácilmente se olvidan de dar gracias.
No dan gracias ni a Dios ni a la mamá que lo ha preparado, sino inmeditam,ente:"Tengo afán, me voy, ya, se acabó, hasta luego". La repetición al recibir bienes nos puede hacer desagradecidos.
Por eso esta lista que nos presenta el Eclesiástico es interesante, porque es una lista que hay que repasar, hay que repasar, hay que hacer el inventario de las cosas buenas que tenemos para agradecerlas, para nunca perder el agradecimiento con Dios.
Y es larga la lista, ¿ha? Dice por ejemplo: "Le dio dominio sobre la tierra" Eclesiástico 17,3. Revistió al hombre de un poder como el suyo. Lo hizo a su propia imagen para que dominara bestias y aves. Les formó boca, lengua, ojos, oídos, mente para entende. Los colmó de inteligencia y sabiduría. Les mostró sus maravillas" Eclesiástico 3,7, en fin, es una lista grande.
Hay un libro que tuvo una gran popularidad, no sé cómo se siga vendiendo, que es aquellibro de "El Milagro Más Grande del Mundo", de la colección de este señor Og Mandino, "El Milagro Más Grande del Mundo", "El Vendedor Más Grande del Mundo", no sé qué "Más Grande del Mundo".
y la idea es que nosotros, cada uno de nosotros es el milagro más grande del mundo,cuando nos ponemso a pensar lo que significa ber, oír, entender, hablar.
Uno se vuelve deprimido, uno se vuelve amargo porque piensa en lo que le hace falta y no piensa en lo que tiene;uno se vuelve celoso cuando mira lo que otro tiene y no mira lo que uno tiene;uno se vuelve envidioso y uno se vuelve grosero y caprichoso porque está atendiendo a lo que a uno lehace falta