I076003a
Fecha: 20030301
Título:
Original en audio: 14 min. 17 seg.
Lamentablemente es frecuente que los hijos, si todos los días saben que a determinada hora está el desayuno, ya no piden como un favor el desayuno, sino es un derecho adquirido, es una obligación de la mamá: "¡Mamá, mi desayuno!" Y terminado el desayuno, muy fácilmente se olvidan de dar gracias.
No dan gracias ni a Dios ni a la mamá que lo ha preparado, sino inmeditam,ente:"Tengo afán, me voy, ya, se acabó, hasta luego". La repetición al recibir bienes nos puede hacer desagradecidos.
Por eso esta lista que nos presenta el Eclesiástico es interesante, porque es una lista que hay que repasar, hay que repasar, hay que hacer el inventario de las cosas buenas que tenemos para agradecerlas, para nunca perder el agradecimiento con Dios