Ao05001a

De Wiki de FrayNelson
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Fecha: 19960204

Título:

Original en audio: 12 min. 24 seg.


Queridos hermanos, queridos amigos:

No son desconocidas para nosotros las palabras del evangelio que acabamos de escuchar, más bien debo decirte que son de esas palabras que uno se ha acostumbrado a oír tanto, que necesita un esfuerzo para oírlas de nuevo y para captar en ellas, para recoger de ellas nuevo fruto, nuevo provecho, nueva sabia.

Nos dice el Señor: "Voostros sois sal de la tierra" San Mateo 5,13, y nos dice también: "Sois la luz del mundo" San Mateo 5,14.

Desde que era niño, recuerdo estas palabras y recuerdo que siempre el sacerdote, al predicar, saca como conclusión de este evangelio una cantidad de obligaciones que uno tendría que cumplir.

La manera cómo yo he escuchado predicar de este evangelio casi siempre es: "Si usted es luz del mundo, usted tiene que portarse supremamente bien; si usted es sal de la tierra, usted tiene que ser una señal de santidad entre las demás personas", y así sucesivamente.

De tal modo que todo este evangelio no sólo resulta muy conocido sino además resulta muy obligante; parece que este evangelio fuera como una cantidad de obligaciones, sobre todo de obligaciones de comportamiento.

Yo quiero hoy compartir con ustedes otro modo de ver este evangelio, que a mí creo que me ha hecho bien, y por eso, con gusto lo comparto porque quizás le pueda ser útil también a usted.

Todo el chiste está en relacionar este evangelio con el libro del Génesis, con la Palabra poderosa de Dios en el Génesis.

si recordamos el capítulo primero del Génesis, que es también el pórtico para toda la Sagrada Escritura, allá Dios crea todas las cosas simplemente con su palabra: "Dice Dios: "Haya luz"; y hay luz" Genesis 1,2; "Dice Dios: haya vida; y hay vida" Genesis 1, ; "Dice Dios: "Reúnanse las aguas"; y se reúnen" Genesis 1,9.

La Palabra poderosa de Dios se diferencia de nuestras palabras humanas en eso, en que yo digo, por ejemplo: "Haya plata en mi bolsillo"; no la hay; yo digo, por ejemplo: "Voy a ser feliz"; y no necesariamente lo soy.

Fíjate entonces la diferencia entre la palabra humana y la palabra divina; la Palabra divina es eficaz y poderosa: hace lo que dice; la palabra humana muchas veces se queda en suspirdera.

Creo que nosotros hemos tratado muchas veces a este evangelio y hemos tratado a la Palabra de Dios como si fuera una palabra humana, es decir, hemos tratado estas palabras de Jesucristo como si fuera simplemente una especie de legislador, una especie de rey, supónte en el mejor de los casos, una especie de nuevo Moisés, pero eso se queda corto para hablar de Cristo.

Una especir de legislador que nos dice a todos nosotros, con un lenguaje medio poético y medio raro: "Oigan, pórtense bien, pórtense bien para que la gente sepa lo que significa ser cristianos". Y ahí estamos tratando quizás, inconscientemente, a la Palabra de Dios como una palabra humana, como un alguien que nos habla desde fuera de nosotros dándonos consejitos para que nos portemos bien.

En este nuevo modo de ver este evangelio, se trata de darle toda su fuerza a la Palabra de Dios como tal. ¿Y qué nos encontramos en esa nueva lectura de este evangelio? Que cuando jesús dice: "Voostros sois la sal de la tierra" San Mateo 5,13, su Palabra, lo mismo que la Palabra de Dios en el capítulo primero del Génesis, realiza lo que dice, es decir, con estas palabras Jesús está convirtiendo a sus discípulos en sal.

Y cuando les dice: "Vosotros sois la luz del mundo" San Mateo 5,14, los está convirtiendo en luz. Es que en el modo tradicional de entender este evangelio el problema es: "¡Bueno, y yo cómo hago para convertirme en luz, por favor! ¡Y yo cómo hago para convertirme en sal! Tal vez seré salaldo, ¡pero cómo hago yo para convertirme en sal!"

Fíjate que en la lectura tradicional de este evangelio, todo el problema de ser sal y de dar luz le queda al pobre oyente, que entonces dice para su corazón: "Muy bonito que haya gente que es sal, y muy bonito que haya gente que es luz, pero yo no soy como Él dijo, mejor me devuelvo a mi casa y enciendo rápido el televisor".