Co32002a

De Wiki de FrayNelson
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Fecha: 20071111

Título: “El que tiene una esperanza para más allá de esta vida, apuesta hasta la vida misma”

Original en audio: 17min. 29seg

En las lecturas de hoy es muy interesante hacerse esta pregunta: ¿a quién le interesa que haya resurrección y a quién no le interesa? Porque podemos decir que a los saduceos, que eran la familia sacerdotal, las familias ligadas al templo de Jerusalén en tiempos de Jesús. A los saduceos no les interesaba que hubiera resurrección, y ya vamos a ver por qué.

Mientras que a estos jóvenes valientes que aparecen en la primera lectura, tomada del segundo libro de los Macabeos, a esos jóvenes sí que les interesaba que hubiera resurrección. Entonces yo creo que podemos empezar por ahí.

Resulta que los saduceos eran como dije, familia sacerdotal. En esa época el sacerdocio era hereditario. No es el sacerdocio por vocación que nosotros conocemos, donde una persona se siente llamada a servir a Dios y entra por ejemplo a un seminario. Recordemos que los sacerdotes en tiempo de Jesús pertenecen al antiguo régimen, el de Moisés. Y esto significa que todos los hijos de la tribu de Leví, todos los varones por el solo hecho de llegar a este mundo ya eran sacerdotes y ya tenían un oficio ligado al Templo.

Es decir, no era una decisión de la persona sino que era algo con lo que la persona se encontraba. Un jovencito, un niño sabía, porque había nacido en esa familia, sabía que su trabajo, su vida iba a ser el servicio del templo.

Pero esto trajo una cantidad de problemas como podemos imaginar. Por lo pronto, como todo el culto estaba centrado en el centro de Jerusalén, pues no había para tanta gente, no había trabajo para tanta gente. Entonces empezaron unas clasificaciones. Por ejemplo la diferencia entre los llamados levitas y los propiamente sacerdotes.

Los sacerdotes eran descendientes de Aarón que fue un levita. Levita quiere decir hijo de Leví. Entonces ya había una diferencia entre levitas y sacerdotes. Pero luego dentro del mismo grupo de los sacerdotes había otra diferencia entre los solamente sacerdotes y los descendientes de un famoso sacerdote de tiempos de David que se llamó Sadoc. Y de ahí venían estos, los saduceos. Ellos eran como la aristocracia dentro de todas las familias sacerdotales y ellos eran entonces los encargados de los asuntos del templo.

Primer problema, una serie de clasificaciones sin posibilidad de cambio. Si yo nací saduceo entonces soy saduceo, si yo nací solamente levita, entonces soy solamente levita. Esas clasificaciones por nacimiento que se parece mucho al tema de la nobleza por ejemplo aquí en Europa, siempre terminan engendrando fricciones.

El hecho es que los saduceos tenían una cantidad de poder inmenso, porque el templo no solamente era lugar de la religión sino que era el símbolo de la unidad nacional Y era la semilla de la restauración del judaísmo. Estamos en esta época bajo opresión del imperio romano.

Entonces podemos decir que estos saduceos eran unos especialistas en hacer malabarismos políticos porque tenían que mantener contento al imperio romano con el procurador a la cabeza. Tenían que mantener a la gente contenta dándole una apariencia de religión a lo que se hacía en el templo. Tenían que mantener contento a Herodes que era un rey falso, un rey espurio, pero que tenían que mantenerlo ahí contento.

Ellos eran malabaristas de la diplomacia, de la intriga; malabaristas de la política, poco interesados ciertamente en los asuntos de la fe. Por otro lado estar en el templo significa, según el Deuteronomio, tener una porción de las ofrendas, y esto significa que eran gente muy bien acomodada, con muy buenos ingresos. Entonces había mucho poder económico, mucho poder político. Pero todo eso como si estuvieran sentados en un polvorín.

Para ellos, para los saduceos, la vida humana era eso. La vida humana es intriga, es no dejarse de nadie, es mantener una buena posición en la sociedad, es disfrutar unos privilegios y mantener la puerta cerrada porque no puede entrar mucho, no puede entrar mucha gente.

Como ellos tenían todos esos privilegios y como ellos pasaban la buena vida en medio de las circunstancias del siglo I, para ellos la noticia de la resurrección era una mala noticia. Ellos no podían creer en la resurrección. Porque resulta que cuando una persona cree que más allá de esta vida existe una clase de justicia; una persona que tiene ese pensamiento arriesga hasta la propia vida.

Los peores o mejore, según se quiera mirar. Los peores o mejores revolucionarios siempre serán los que están dispuestos a llegar hasta las últimas consecuencias; y todos sabemos que las últimas consecuencias son que te desaparezcan, que te torturen, que te maten. Pero si una persona está convencida hasta los huesos de que su causa vale hasta la muerte, nadie podrá detenerlo.

Y en los procesos de independencia de los distintos países, eso encontramos. La gente que ha tirado hacia adelante los procesos de independencia han sido los que han estado dispuestos hasta morir. Cuando España estaba recuperando terreno de lo que había sido de los moros, pues la consigna de toda aquella gente en las épocas del Cid o por aquella época era hasta morir, hasta la sangre. Y también los moros que estaban convencidos de que la península les pertenecía y llamaban aquello Alandaluz, ellos estaban hasta morir, hasta la sangre. Y por eso ese conflicto, esa gestión de aquellos siglos.

Lo mismo aquí en Irlanda los que estaban convencidos de la necesidad de deshacerse de la dominación británica hasta morir. 7:30