O215004a
Fecha: 20020830
Título:
Original en audio: 32 min. 13 seg.
En transcripcion
Ayer escuchábamos el comienzo de la primera carta del apóstol Pablo a los Corintios y vamos a seguir oyendo pasajes de esta carta del apóstol durante varios días, hay que saber que la relación que tuvo Pablo con los Corintios fue una relación tensa, conflictiva, porque se trataba de una comunidad con unos valores muy interesantes, con un entusiasmo, con una fogosidad muy grande; pero también con mucha confusión, con mucha rivalidad, con muchas envidias, con mucho de eso que San Pablo llama “carne”.
Y precisamente, a través de esas cartas, podemos descubrir muchos de los problemas que estaban viviendo esas comunidades, problemas que seguramente tienen mucho que decirnos a nosotros, porque nosotros estamos hechos del mismo barro de estos hombres y mujeres de aquella comunidad. Y por eso dice san Pablo en el día de hoy, “Cristo no me envió a bautizar sino a predicar el evangelio”.
No es una manera de oponer la gracia del sacramento y la gracia de la predicación, no es una competencia que se pueda establecer o una rivalidad que se pueda establecer entre lo que significa bautizar, es decir celebrar la fe en los sacramentos y lo que significa predicar.