O235001a
Fecha: 19980911
Título:
Original en audio: 15 min. 25 seg.
Queridos Amigos:
No son muchos los textos en los que un evangelizador, de la talla de San Pablo, hable de sí mismo. Precisamente por evangelizador, su atención y su predicación casi siempre se dirigen al mensaje, a lo que quiere comunicar, a lo que quiere difundir.
Y por eso, Jesús habla muy poquito se sí mismo, Pablo habla muy poquito de sí mismo, y lo mismo podríamos decir en general de la Sagrada Escritura. La Biblia habla muy poco de ese pueblo del que viene la salvación, porque todo lo que dice de ese pueblo es cómo lo miró Dios.
Por eso hay que aprovechar un texto, como el de hoy, en el que un evangelizador, como San Pablo, nos abre una rendija de su corazón y nos dice algo de lo que él sentía, de lo que a él le preocupaba, de lo que a él le alegraba o le cansaba, de lo que le motivaba.