O165002a
Fecha: 20000728
Título:
Original en audio: 30 min. 45 seg.
En transcripcion
Cuando yo era niño o mas niño, me parecian muy extraños una serie de personajes, por ejemplo los policias, los odontólogos, los sacerdotes, las religiosas.
Con el paso de tiempo me he puesto a pensar que tienen en comun todas esas cosas, como diria la Plaza Sesamo, que hay en comun entre todos esos personajes y me di cuenta que para mi mente de niño las personas que siempre tenian un atuendo, un vestido, se convertian en personas como referencias personas con un misterio.
Me imagino que eso debe de estar por allá en el inconsciente mio en las raices del amor que yo le tengo en el uso del habito, entre todos esos personajes estaba el sacerdote, porque mi relación con el sacerdote casi siempre tiene que ver con el momento de la eucaristia, yo hago memoria y descubro que me ponía a veces a pensar “bueno, que podrá sentir que podrá vivir ese señor que esta allá al otro lado uno” no podría pensar al lado de que, porque tampoco la barrera estaba clara, ese hombre que estaba allá al otro lado.
Hay una canción que dice que habla de los sentimientos de Jesus, “Jesus me dejó inquieto” una cancion que creo es del padre Zezinho, su palabra me llenó de luz, nunca mas yo pude ver el mundo sin sentir aquello que sintió Jesús, es poeta y cantante el padre Zezinho, y yo pienso que aquello que sintió Jesus es una referencia sobre lo que está llamado a vivir el sacerdote.
Aquello que sintio Jesús, yo quiero hablarles un poquito de eso, de aquello que sintió Jesus y de aquello que siente uno o vive como sacerdote, porque tal vez ustedes pueden tener una experiencia semejante a la que tuve yo de niño y tal vez ustedes alguna vez se pregunten por ese tipo de cosas.
El que fue párroco en la casa de mis papás o párroco de esa region de ese sector durante muchos años, un padre muy amado por nosotros, el padre Jaime Hoyos, el hablaba muy poco de si mismo al principio pero luego, cuando fueron pasando los años, cada vez con mayor facilidad o con mayor frecuencia hacia referencia a su propia vida, yo no me acuerdo de muchas homilias de el pero si se me quedó grabada una en la que el hablaba precisamente de la eucaristia y el decia algo pareciedo de lo que estoy diciendo yo ahora sobre que significa ser sacerdote, el decia, la gente se pregunta que puede sentir uno sobre que se siente en consagrar la eucaristia y decia el, hay dias en que se siente mucho hay dias en el que se siente poco, hay dias en el que se siente nada, claro en ese momento a mi me pareció un poco raro como descreido este padrecito como puede ser que el milagro mas grande que puede existir en esta tierra y no, no se siente nada.
Pero ahora me toca a mi repetir el escandalo, hay veces que no se siente nada, hay veces que dar la absolución produce una sensación muy intensa de union con Dios y otas veces no se siente nada, hay veces que proclamar el evangelio es como pan de dulce, pan de cielo en la boca y otras veces no se siente nada. Y así sucesivamente, hay veces que no se siente nada.
Pero hoy queremos hablar de aquello que sintió Jesús, yo creo que Jesús está mas unido a mí que lo que yo estoy unido a Jesús, si mi vocación dependiera de la unión que yo tengo con Jesús estabamos fritos, porque la unión con Jesús es algo que tenemos y es algo que perdemos lamentablemente, claro la recuperamos con la oración, con la confesión, con la búsqueda de El; pero Jesús en cambio, sí está unido a mí y El permanece unido a mí, por eso, yo creo que también ese no sentir nada es tambien aquello que sintió Jesús, no sintió nada muchas veces, no sintio sabor.
Por eso yo quiero explicarme, no sentir nada no quiere decir un vacío psicológico existencial, no sentir nada es no sentir gusto, muchas veces no se siente gusto, no se siente sabor, no se siente eso, es algo que está muchas veces; pero no esta siempre, hay veces que no hay sabor, hay veces que no se siente sabor.
Entonces unamos las piezas que hemos dicho, hasta ahora estamos hablando de aquello que sintió Jesús y estamos diciendo que Jesús está unido a sus sacerdotes mucho mas de lo que nosotros estamos unidos a El y estamos diciendo que los sacerdotes muchas veces no sentimos nada.
Si usted une todas esas piezas, eso significa que seguramente Jesús no sintió nada, no le supo bueno, no le supo a nada y esa sensación desabrida me parece a mí que es la escuela del verdadero y profundo amor.
Hay que pasar entre Egipto y Palestina hay que pasar por un desierto, el pueblo elegido salió de Egipto, recorrió el desierto y llegó a Palestina, pues bien, hay que pasar ese desierto, el desierto desabrido, el desierto sin sabor y pasar por ese desierto para llegar a la tierra prometida, el amor está después de la desasón, después de la desilusión, el amor empieza después que no se siente nada, después allá está