Co16002a

De Wiki de FrayNelson
Saltar a: navegación, buscar

Fecha: 20070722

Título:

Original en audio: 25 min. 1 seg.


En transcripcion

El texto del evangelio que acabamos de escuchar, muchas veces se utiliza para enfatizar la importancia de una vida de adoración, una vida de contemplación.

Por encima de una vida, llamémosla de mayor actividad o incluso de apostolado, siempre parece que es más importante dejar que Dios obre en nosotros antes que presentarle nosotros obras a Dios, las obras que nosotros le presentamos a Dios son del tamaño nuestro, las obras que El hace en nosotros son del tamaño de El.

Cuando nosotros estamos siendo transformados por la oración ahí Dios está obrando a su tamaño, cuando nosotros estamos presentándole obras al Señor muchas veces son únicamente de nuestro tamaño.

En este sentido la Iglesia siempre ha reconocido el valor que tiene lo que se llama la vida contemplativa, es decir, esa actitud del corazón abierto que se enamora de la Palabra, así como María de Betania en este pasaje.

Esta María era hermana de Marta y hermana de Lázaro y estos tres hermanos eran como una familia para Jesús, entonces María representa aquí esa actitud de la persona que tiene hambre de Dios y quiere escuchar su palabra y quiere dejarse formar por El; y esta actitud recibe un elogio de parte de Cristo.

Sin embargo, el énfasis en las lecturas, en el conjunto de las lecturas de este domingo, no está en ese solo aspecto, en esa comparación, más bien parece que la palabra que nos puede ayudar a unificar las lecturas de hoy, por lo menos en la primera y en el evangelio, es la palabra acogida, la palabra hospitalidad lo que hace Abraham en el texto de la primera lectura tomada del Génesis es acoger, es brindar hospitalidad a esos hombres, esos personajes que iban de camino.

Abraham abre su casa, da de su tiempo, saca de sus bienes y se pone al servicio, todo esto implica la hospitalidad al servicio de esos desconocidos, esa es la hospitalidad.

Y en el evangelio lo que encontramos es una familia que fue hospitalaria, una familia que fue acogedora para Jesús, una familia que supo recibir a Jesús, no aparece ni el papá ni la mamá sino solo los tres hermanos, Lázaro Martha y María; pero estos tres hermanos recibieron a Jesús como uno de su familia, abrieron su hogar a Jesús, también ellos abrieron su casa, dieron de su tiempo, sacaron de sus bienes y se pusieron al servicio de Jesús.

La hospitalidad aparece recordada en una de las obras de misericordia materiales, cuando yo aprendía catecismo, allá en aquellas épocas, allá en el siglo pasado, cuando yo aprendía catecismo en esas épocas se hablaba de obras de misericordia corporales y espirituales; y las obras de misericordia corporales incluían dar posada al peregrino, varias veces he escuchado, de eso hablan las lecturas de hoy dar posada al peregrino, Jesús era un peregrino, le dieron posada. Esos tres personajes del libro del Génesis eran peregrinos y Abraham les dio posada.

Varias veces he escuchado que esas obras de misericordia poco se puede practicar el día de hoy, porque si uno le da posada al peregrino el peregrino arrasa con todo, es muy difícil dar posada al peregrino el día de hoy, por lo menos materialmente es un poco difícil; pero yo quiero destacar el valor de esta obra de misericordia corporal y quiero destacar también como la podemos practicar hoy, tanto en su dimensión corporal como en su dimensión espiritual, porque resulta que tampoco es que sea solamente material, corporal.

Haber, nosotros en nuestras casas nosotros no podemos seguramente acoger a la primera persona que llegue y toque a la puerta, pero nosotros sí podemos apoyar las obras que tiene la Iglesia a nombre de todos nosotros, obras a las cuales se acogen a esas personas, es decir, cuando tu apoyas por ejemplo una casa de misericordia, una casa de acogida, un orfanato, un hogar para indigentes, un lugar para huérfanos, tu no puedes seguramente tomar a un desconocido y meterlo en tu casa; pero tu sí puedes apoyar esa clase de obras y así a través de esas obras estás dando posada al peregrino.

Entonces por favor, no tomemos la solución cómoda y decir bueno esa ya no vale, como el famoso chiste del gitano al que le llegó el “run run” que ya iban a quitar de pecado algunas cosas, como me llegó el “run run” bueno yo ya quité eso de mi lista de pecados.

Nosotros no podemos quitar aquí de las obras de misericordia, dar posada al peregrino, simplemente que hoy toca hacerlo de otra manera, ¿como? apoyando a las comunidades religiosas o también otras comunidades que hacen esa obra a través de nuestra solidaridad lo estamos haciendo, mucho mejor si no nos estamos limitando en dar un poco de dinero, incluso si fuera una donación periódica, mucho mejor si vamos ahí a esos lugares, si ofrecemos un poco de nuestro tiempo.


Porque fíjate, que dijimos que la hospitalidad consiste en abrir la casa, en dar del propio tiempo, en sacar de los propios bienes y en ponerse uno al servicio, todo eso es hospitalidad.

Entonces no nos quedemos en la solución cómoda de que no como yo voy a meter gente a la sala de mi casa y que tal ahí arriba está el dormitorio de la niña no no eso no lo vamos a hacer, si esa parte no la puedes hacer si la puedes hacer a través de otras personas por una parte, y por otra parte tu puedes dar de tu tiempo y puedes sacar de tus bienes y puedes ponerte al servicio de otras personas y hay gente que lo hace.

Por destacar solamente una obra, mi querido amigo el padre Ignacio Ortega el de la casa de la Santa Trinidad aquí en Bogotá hay muchas obras en Bogotá que hacen eso, y ahí llega de todo, yo también llegué ahí una vez, han llegado indigentes, locos, enfermos de sida, llegan distintas personas y este padre como otras personas, y no es que sea el único en Bogotá, el hace una obra hermosa en la casa de la Santa Trinidad.

Pero yo no me voy a limitar a darle un dinero al padre Ignacio Ortega, sino que yo voy también allá y hablo con esas personas, entonces todos podemos ejercer la obra de misericordia que se llama darle posada al peregrino.

¿Y por qué es tan importante esta obra de misericordia? por muchísimas razones, para comprenderlas miremos cual es la dimensión espiritual que esto tiene, porque cuando yo era niño allá por el siglo pasado, a mi siempre me decían mira estas son obras de misericordia corporales, pero resulta que también tiene una dimensión espiritual bien grande, acoger a una persona es abrirle espacio en mi corazón es hacer que le importe a esa persona, eso es la acogida, eso es la hospitalidad.

Y por eso la obra de misericordia de dar posada al peregrino o abrir la casa, en fin, tiene que ver también con el tiempo que yo le doy a la persona que requiere un poco de ese tiempo mío, la persona que me invita a salir de mi egoísmo, la persona que me saca de mi mundo armado y cómodo, la grandeza que tiene la hospitalidad es que me ensancha el mundo.

El mundo tiende a cerrarse y nosotros vivimos asustados por la inseguridad, vivimos preocupados porque ningún dinero nos alcanza y cada vez nos aislamos mas y cuanto mas aislados estamos, mas aprendemos a detestar a la humanidad, porque no recibimos la ayuda que necesitamos.

El mundo en el que estamos es el mundo de los "aparta estudios", cada persona metida en una caja muriéndose sola, ese es el mundo en el que quieren que vivamos, en la lógica de este mundo quiere llevarnos a eso, al aislamiento en el que cada uno esté metido en su proyecto, esté metido en su "aparta estudio" esté apoderado de su sueldo y esté soñando únicamente en sus placeres y en sus vacaciones y así cada uno se mete en su propio y pequeño feudo y en ese propio y pequeño feudo ya tiene su pequeña tumba y la gente vive muerta en vida, porque cuando tiene un verdadero problema, porque el problema no es con quien voy a rumbear el próximo fin de semana ni con quien me voy a acostar la semana entrante, el problema serio es cual es el sentido de mi vida, el problema serio es que hago con mi soledad, el problema serio es me siento deprimido, quisiera conversar con alguien.

No todas las veces la solución es tan fácil como comprar sexo o como pasarla bien con unos tragos, cuando los problemas van mas allá de sexo pasajero o de unos tragos o de un poco de droga, cuando los problemas tienen que ver con lo profundo de la vida ahí necesitamos que alguien nos acoja y ahí necesitamos esta obra de misericordia que aparece en el evangelio de hoy, acoger es aprender a hacer puentes con las demás personas; pero yo se que esto suena a chino enseñado en griego, esto suena así porque la manera en que estamos viviendo cada vez es mas aislada.

Nos metemos dentro de un conjunto residencial donde quede el portero allá, de manera que nadie toque a mi puerta y una vez que estoy metido en mi apartamento no quiero saber quien vive arriba sino que no haga ruido y el de abajo que se calle y el de aquí que se muera y el otro que se calle, silencio todo el mundo, aquí estoy yo y en ese silencio que nadie me perturbe y que yo viva solo la gente empieza a sentir que esta en un ataúd y luego dicen padre y yo porque estoy deprimido y a mi me provoca decirle es posible que tenga que ver con el ataúd donde usted lleva viviendo ya mucho rato.

Esto no quiere decir que el echo de vivir solo sea equivalente a vivir en un ataúd, el problema no es corporal, el problema es espiritual, la gran soledad no es si yo duermo solo o acompañado, la gran soledad no es si entran muchas o poquitas personas a mi casa, la gran soledad es con quienes conecto a quienes acojo, de quienes me siento acogido, esa es la gran soledad y en ese sentido tenemos que hacer la revolución de la hospitalidad mis hermanos, y esa revolución únicamente la van a hacer los grupos, las comunidades.

Estamos en un mundo donde mucha gente no se habla con el papá "yo no hablo hace mucho tiempo y el me cortó el saludo" ¿y por qué no habla con la mamá? "no yo no hablo con mi mamá porque es una vieja amargada que no comparte mi modo de vida", entonces la gente se desconecta de la familia y únicamente se conecta y eso superficialmente con cuatro o cinco amiguitos que son únicamente los amigos de la rumba; pero cuando mi vida no es rumba a quien tengo, ese es el problema.

Cuando no tengo dinero para gastar y para gustar, cuando no tengo dinero para ganar ni para gustar cuando no tengo un chiste a flor de labios cuando no me siento triste o cansado cuando estoy triste o cansado cuando quiero alguien que llore conmigo ¿ahí que pasa conmigo? ahí no pasa nada, únicamente existe tv cable con 85 canales, 130 o 250 canales pero ninguno de esos canales quiere otra cosa sino sacarme mi dinero

min 14