O165001a
Fecha:19980718
Título:
Original en audio: 18 min. 56 seg.
Pienso que no es un secreto para ustedes la predilección y amor que Dios me ha dado por el profeta Jeremías. Y es precisamente este profeta que hemo empezado a leer en esta decimosexta semana del Tiempo Ordinario.
La lectura de hoy está tomada del capítulo tercero de las profecías de Jeremías. Jeremías es un hombre de sentimientos intensos. A veces estas personas sufren más, cuando sufren, pero también son personas que se alegran más, cuando se alegran.
Podemos decir que Jeremías es un hombre de vida intensa: cuando le duele le duele mucho, y cuando se goza se goza mucho.
Y esta intensidad de vida está presente en la palabra de jeremías. Por eso abundan, en sus escritos, en sus oráculos, abundan los contrastes fuertes: el presentimiento de total desolación, y el sentimiento de una abundancia incontenible; el sentimiento de una trsiteza de muerte, y la exultación y la vida.