O166001a
Fecha: 20020727
Título:
Original en audio: 12 min. 57 seg.
¿No es verdad, hermanos míos, que resulta impresionante el vigor de la palabra de Jeremías? ¿No es verdad que nos impresiona este profeta? ¿No es verdad que nos impacta por el valor de sus denuncias,por la claridad de sus palabras, por la fuerza de sus oráculos?
Yo quiero entresacar, de las palabras del profeta, esto que tiene tanto que ver con nosotros, y aquí me refiero a la Iglesia Católica: "De modo que robáis, matáis, adulteráis, juráis en falso, quemáis incienso a Baal, seguís a dioses extranjeros y después entráis a presentaros ante mí en este templo, que lleva mi nombre, y os decía: "Estamos salvos""?.
Es que el templo, el templo de Dios se había convertido en un ídolo, parece mentira, ¿no? A veces creemos que los ídolos son solamente esas figuras que estos hombres primitivos adoraban porque creían que ahí estaban los dioses; y no, el templo se les había convertido en un ídolo, o para ser más precisos, en un fetiche, es decir, en un motivo de falsa sguridad.
Y de aquí surge una pregunta para nosotros, ¿cuáles son nuestros fetiches? ¿En qué fundamos nuestra seguridad? Aquellos judíos fundaban suseguridad en el templo: "Llegamos al templo del Señor y este es el templo, el templo del Señor", se burla incluso Jeremías, "y ya ahí estamos a salvo".
Pero nuestro Dios no es un Dios que se quede con las exterioridades, que se quede con las prácticas exteriores;nuestro Dios es un Dios que escruta, que conoce los corazones, que no se deja convencer. Un hombre no puede hacer negocios con Dios, un hombre no puede engañar a Dios.
Y por eso la invitación de Jeremías, la fuerte exortación deeste profeta es a que nosotros fundemos nuestra seguridad solamente en Él y en un corazón que esté unido a Él, en un corazón obediente a Él, lo demás son fetiches. Y me parece que nosotros podemos llegar a tener muchos fetiches.
Y aquí debo extender la denuncia nosolamente a los católicos sino a muchos otros. Participando en foros protestantes, en Internet, me he dado cuenta de eso. Un texto bíblico, una interpretación bíblica, el pertenecer a una cierta congregación o a una cierta iglesia,también se convierte en un fetiche para muchos de los protestantes.
Y creen que porque están en la iglesia del Dios salvador, o porque en su iglesia se presentan milagros, o lo que ellos creen que son milagros, o porque allí sí leen la Biblia; y no es eso, es el corazón, es lo que está adentro, es lo que se lleva adentro es lo que se vive delante de Dios, y que tiene que expresarse también, ni más faltaba, en obras de justicia.
Por algo nos dirá el Apóstol Santiago en otro contexto: "La religión pura y sin mancha es esta: visitar en su necesidad a las viudas y a los huérfanos y mantenerse con la conciencis limpia" Santigo 1,27.
Lo de adentro va unido con lo de fuera, no es solamente tener buenas intenciones, es tener buenas obras fruto de un buen amor