O162001a
Fecha:19960723
Título:
Original en audio: 9 min. 8 seg.
Queridos Hermanos:
Nuestra admiración se despierta en primer lugar por las cosas grandes y las cosas fuertes. Lo poderoso impresiona.
El tamaño de una montaña, la inmensidad de un desierto, la fuerza de una catarata, el esplendor de un atardecer, la inmensidad del océano, la infinitud del cielo, depiertan en el ser humano la admiración.
Admiramos porque no podríamos hacer ninguna de estas cosas; al mirar, por ejemplo, la montaña, decimosría: "Yo jamás podría mover una mole tan grande, ¿quén ha puesto esto en su sitio? ¿Qué fuerzas colosales han acumulado cada cosa en esta tierra donde se haya?"
Cuando se piensa, por ejemplo, en los abismos casi insondables del océano, las increíbles presiones que acumula el agua a decenas de miles de metros de profundidad, entonces decimos: "¡Cómo es de grande, cómo es de insondable, como es de maravillosos el Universo!"
Y también en las otras personas admiramos la fuerza; por ejemplo, el que no tiene mucho recurso admira al que es rico y se puede dar la gran vida, puede hacer lo que le provoca; mientras que el pobre tiene que tasar su recurso, y tiene que estarse midiendo, el rico puede despilfararrar. "Puede", el verbo es "poder", es "poderoso", porque "puede", hace lo que quiere.
Muy bien, esta introducción es para decir