O276002a

De Wiki de FrayNelson
Revisión del 03:56 21 jul 2007 de AnaMaria (Discusión | contribuciones) (New page: '''Fecha: 19981010''' '''Título: Que la semilla de la gracia crezca entre nosotros''' '''Original en audio: 9 min. 51 seg.''' Pablo, en su carta a los Gálatas, presenta al mundo ent...)

(dif) ← Revisión anterior | Revisión actual (dif) | Revisión siguiente → (dif)
Saltar a: navegación, buscar

Fecha: 19981010

Título: Que la semilla de la gracia crezca entre nosotros

Original en audio: 9 min. 51 seg.


Pablo, en su carta a los Gálatas, presenta al mundo entero sometido al poder del pecado, precisamente para que se descubra que la fe es "el camino", es el único camino.

Si el mundo entero está bajo el pecado, esto significa que la salvación sólo puede ser un regalo, es estrictamente un regalo y que cada uno de los que es salvado recibe ese regalo.

Esto también significa que para recibir el regalo de Dios, hasta cierto punto hay que pasar por la desilusión del mundo. Ser cristiano es haber pasado por la desilusión. Ser cristiano es haberse desilusionado de uno mismo, es haberse desilusionado de los amigos, es haberse desilusionado del amor humano, es haberse desilusionado de nuestra capacidad de planificación, de organización, de administración, de liderazgo, de superación. Es haberse desilusionado del poder de nuestras gerencias, compañías, empresas, leyes, proyectos.

Una desilusión así puede parecer desesperación, y puede parecer llamado a la muerte y al suicidio. Sin embargo, la diferencia entre un suicida y un cristiano, es que el suicida todo lo deposita en la nada, y el cristiano en cambio sabe, que el mundo aunque esté roto, roto y todo, en las manos de Dios se encuentra y por eso el cristiano mismo sabiéndose también él roto, también se sabe en las manos de Dios y por eso su vida y su palabra son un elogio al amor de Dios, al poder de Dios, a la sabiduría de Dios, a la misericordia de Dios.

Un cristiano es un desilusionado con una sola esperanza, un cristiano es alguien que tiene una sola esperanza porque tiene un solo Señor , tiene una sola esperanza porque tiene una sola fe, tiene una sola esperanza porque solo un amor le ha convencido.

Esto explica esas palabras misteriosas que San Pablo dice cuando se refiere al matrimonio y a la virginidad, para él es claro que el camino mejor es el de la virginidad, pero dice bueno si te casas no pecas, sólo que si te casas vive como si no te hubieras casado, es decir, aunque si te casaras piensa que de algún modo eso es por un tiempo, eso es provisional, eso es mientras tanto.

El cristiano necesita pasar por la desilusión y por eso dice Pablo: queda como solución, que los negocian en el mundo, como si negociaran en el; los que compran, como si no poseyeran y los que se casan como si no lo hicieran.

casarse tener negocios, emprender proyectos, realizar empresas, todo eso hay que hacerlo, pero hay que hacerlo como si no se hiciera, hay que hacerlo reconociéndonos siervos inútiles y sobre todo hay que hacerlo pensando en que la salvación no viene de eso.

¿En qué consiste nuestra desilusión del mundo? la desilusión del mundo no es desinterés ni es indiferencia, ni pereza, ni es capricho ni es negligencia, estar desilusionados del mundo tampoco es huir cobardemente de el. estar desilusionados del mundo es saber que la salvación no la da el mundo sino el Dios que hizo el mundo.

Entonces lo que hacemos, nuestros proyectos, nuestras instituciones, nuestros escritos, nuestras teorías, nuestras empresas, nuestros esfuerzos, no los miramos como fuente de nuestra salvación, sino como frutos de nuestra salvación. Trabajamos no para obtener la salvación de nuestro trabajo sino para expresar en nuestro trabajo que somos salvos, salvos por regalo, salvos por gracia, salvos por pura misericordia, no para adquirir la salvación sino para expresar lo que Dios ha hecho en nuestra vida, y por eso, eso que hacemos es inútil para salvarnos a nosotros, es útil, en cambio, para expresar que somos salvos.

Nosotros somos “siervos inútiles” no porque no hagamos nada, sino porque lo que hacemos no es lo que nos salva, lo que hacemos lo hacemos porque somos salvados y de esta manera el cristiano, lo mismo que Jesucristo, siembra con generosidad, el que pone su esperanza o su ilusión en el trabajo que hace, mirará su trabajo como un negocio, del cual espera obtener prontos frutos, abundantes frutos y consistentes frutos, y cuando no le llegan esos frutos, entonces le llegará la desilusión y dejará de trabajar, “como no me atendieron mis palabras de evangelización, entonces no evangelizo más”; “como no me pusieron cuidado, entonces me voy”, “como no soy importante, entonces me retraigo”

He aquí la imagen de una persona que está haciendo negocios, es decir, una persona que está pretendiendo dar trabajo y ganar salvación, ese no entendió nada del evangelio. Uno no trabaja para comprar pedazos de salvación, uno trabaja, porque como el sembrador generoso, uno hecha semillas, uno no sabe cual es la semilla que va a crecer o cual es la que se van comer las aves, o cual es la que van a ahogar los espinos, o cual es la que se va a tostar con el sol.

Uno siembra con generosidad, porque también uno ha nacido de una semilla así, como regalada al borde del camino, por eso dice San Pablo en otro lugar “yo he trabajado mas que todos, pero no llevo la gracia de Dios conmigo” porque el que trabaja haciendo negocios, trabaja poco, el que trabaja queriendo ver frutos, o queriendo que se vean los frutos, trabaja poco, porque este mundo desilusiona demasiado, en cambio, el que trabaja sabiendo que la salvación no le viene de eso, sabiendo que mucha semilla se va a perder, sabiendo que mucha gente no va a agradecer, sabiendo que muchas palabras no se van a entender, el que trabaja así, trabaja en la dimensión de la gracia, y entonces siembra con tanta abundancia, que da muchísimos frutos, aunque no los está buscando y aunque no son esos frutos la razón de su esfuerzo.

Padre Dios, nos has regalado salvación, nos has dado salvación, queremos creer, queremos esperar, queremos amar, queremos que la semilla de la gracia crezca entre nosotros con abundancia, para también nosotros sembrar con abundancia.