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Fecha:20020415
Título:
Original en audio: 20 min. 13 seg.
Los milagros que realizó Nuestro Señor Jesucristo, non son simplemente cosas extraordinarias, es decir, no son solamente prodigios.
Y lo que encontramos en el evangelio de hoy es, podríamos decir, la pedagogía de Jesucristo para llevar a la gente de lo que significa un prodigio a lo que es una señal del Reino,lo quees una ocasión de fe, una semilla de fe.
Porque, para ver un prodigio, no es necesario tener fe; para darse cuenta del que el pan se multiplicó, no se necesita fe; pero para entender que ahí Dios está dando más que pan, para eso sí se necesita fe.
El prodigio, como tal, causa extrañeza; pero la extrañeza no es todavía la fe, no es todavía la adoración, no es todavía el reconocimiento de la presencia de Dios.
De hecho, en los Evangelios aparecen casos de prodigios que la gente reconoce y que sin embargo no le llevaron a la fe. Para mí el ejemplo más voluminoso es el de la resurrección de Lázaro.
Dice ahí que los judíos, -bueno, es una expresión quizá un poquito injusta que utiliza el evangelio de juan, porque evidentemente no eran todos los judíos-, pero así habla: "Los judíos buscaban a Lázaro para volverlo a matar, porque por culpa de él mucha gente se les iba" San Jua 12,10-11.