O044002a
Fecha:20020207
Título:
Original en audio: 10 min. 48 seg.
Mis Hermanos:
No cabe duda de que en las últimas, en las palabras de la despedida es donde más se condensan los afectos, porque precisamente, la certeza de la separación, obliga a la mente, exprime de algún modo al corazón para que suelte su esencia, lo más importante.
Y por eso, hoy podemos prestar atención y debemos prestar atención a las palabras que sirven de testamento a ese gran rey que nos ha acopañado durante esta semana, del tiempo Ordinario, el rey David, el rey poeta, el rey débil también, frágil, que cometió pecado y que consciente de su debilidad, supo arrepentirse, supo humillarse ante Dios y supo buscar con renovado empeño el querer del Señor.
Estamos presenciando la despedida de ese rey del que se hace este hermosísimo elogio: "ël puso paz en las fronteras" [:Category: ]]. À mí cómo me gustan esas palabras, tal vez porque nuestro tiempo, este tiempo atormentado en el que vivimos, lo que más busca es paz, encontrar paz en las fronteras.
y las fronteran nuestras hoy, pues no son seguramente los filisteos, las fronteras nuestras están en la relación con las otras personas, o está en la frontera entre lo que nos gusta y es bueno, y lo que nos gusta y es malo.