Nde2002a

De Wiki de FrayNelson
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Fecha: 19990105

Título:

Original en audio: 38 min. 28 seg.


Tal vez la primera pregunta que uno se hace, al escuchar este relato del capítulo sexto de San Marcos sobre la multiplicación de los panes, es: ¿qué hace este relato en Navidad?

Estamos todavía en el tiempo de Navidad, acaba de pasar la Epifanía, celebraremos la fiesta del Bautismo del Señor el próximo domingo, Dios mediante, y entonces aquí, una multiplicación de panes.

¿Por qué este pasaje en este momento? Porque esta semana de alguna manera prolonga la fiesta de la Epifanía. Si la Epifanía es la manifestación, es la revelación, entonces, durante esta semana lo que estamos escuchando son pasajes seleccionados, en los que Cristo reveló de modo particular su misión, su vida, la razón de su venida.

Puede decirse que el tiempo de Navidad termina contándonos a qué vino el que vino, para qué nació el que nació, y por eso esta última semana del tiempo de Navidad nos está contando eso: a qué vino el que vino, cuáles son las obras de ése Niño pequeño.

Por eso, en el evangelio de ayer escuchábamos sobre las obras de Cristo: "Recorría toda Galilea enseñando en las sinagogas, proclamando el Evangelio del Reino, curando las enfermedades y dolencias" San Mateo 4,23. "Le traían los enfermos, los endemoniados, lunáticos y paralíticos. Y Él los curaba" San Mateo 4,24.

Es una aspecto de Jesucristo, es un aspecto de la manifestación de Jesucristo. Hoy ha aparecido otro aspecto. Esta multiplicación de los panes quiere contarnos algo sobre Cristo, para que nosotros sepamos a qué nació Éste que nació, y para qué vino Éste que ha venido.

Cómo es de sabia la liturgia de la Iglesia, cómo es de sabia en presentarnos la Carne de Cristo y al mismo tiempo invitarnos a ir más allá de esa Carne, porque si no, como he dicho en otras ocasiones, uno no tendría más que hacer en Navidad que dormir al Niño.

Pero hay mucho más que hacer, además de reconocerla realidad de esa humanidad que necesitaba descanso, hay mucho más que hacer. Hundiendo los ojos de la fe en esa Carne, hay que descubrir el por qué y el para qué, y el desde dónde y el cómo de esa maravilla que brota desde la encarnación y desde el nacimiento de Jesucristo. Así entendemos por qué está este pasaje del Evangelio aquí.

Siguiente pregunta: ¿y qué nos enseña este pasaje del Evangelio? El de ayer estaba como más fácil, porque ayer veíamos a Cristo enseñando, curando, exorcisando, y entonces esos mismos gerundios nos cuentan para qué vino Cristo.

Pero en cambio este otro milagro, el del día de hoy, el de la multiplicación de los panes fue bastante excepcional, tal vez fue una sola otal vez dos multiplicaciones de panes.

Mientras que Jesús enseñaba en muchas partes, y curaba enfermos enmuchos lugares, esto de la multiplicación de los panes, en el testimoniode los Evangelios, parece que no sucedió demasiadas veces. No es que Jesús fuera de pueblo en pueblo multiplicándole el mercadito a la gente, es algo excepcional lo que ha sucedido aquí.

Mientras que sí iba de pueblo en pueblo curando a los enfermos, echando a los demonios y, sobre todo, predicando. Entonces estámás difícil el evangelio de hoy que el de ayer.Como revelación de Jesucristo, parece más difícil.

¿Qué será lo que nos quiere decir aquí, que tenía tanto poder que podía multiplicar panes? Tratemos de ir más allá y metámonos en el diálogo entre Jesús y los discípulos, y escudriñemos qué es lo que se nos está manifestando en este evangelio.

El diálogo lo abren los discípulos: "Estamos en despoblado y ya es muy tarde" San Marcos 6,35. Y como fue maña vieja en ellos, le dan instrucciones a Cristo:"Despídelos, que vayan a los cortijos y aldeas y se compren de comer" San Marcos 6,36.

Pero comotambién fue costumbre persistente, que no maña, en Cristo, Él no se dejó mandar: "-Despídelos" San Marcos 6,36, "pues no los despido, multiplico los panes".

La respuesta de Cristo no es: "No hay necesidad de despedirlos" ni tampoco la respuesta de Cristo es: "Espérense, que ahora viene lo bueno, ahora viene la multiplicación de los panes", la respuesta de Cristo es: "Dadles vosotros de comer" San Marcos 6,37.

Resulta que los disicípulos sí tenían panes, sí tenían panes, tenían poquito, pero sí tenían. Esos discípulos probablemente, aluden sobre todo al núcleo de los doce, sobre todo si pensamos en que, a veces, el jornal de un obrero pobre, en tiempos de Jesús, se pagaba con un pan grande, quiere decir que un pan, -eran panes integrales sumamente nutritivos y compactos, por lo que hemos podido llegar a saber-.

No era pan de harina fofa, como suele repartirse, conocerse, comprarse y venderse hoy; eran unos panes compactos, integrales, sumamente nutritivos. Un pan de esos era como el jornal de un obrero, es decir, con un pan de esos, se sostenía ua persona.

Entonces, quiere decir que medio pan, era una cena aceptable; había cinco panes y había doce discípulos, de manera que alguno que otro que estuviera demasiado fervoroso o fanatizado y que fuera a ayunar, y quedaba de a medio pan para cada uno.

Y con medio pancito de esos panes compactos, hombre, uno se defiende, con medio pancito uno se defiende. Y el pescado ayuda a darle algún sabor; dos peces es una porción ridícula, pero algún arreglo se podía hacer.

Tal vez, por ejemplo, que los cinco panes se volvieran diez porciones, más los dos peces, quedaban doce porciones, a penas como una para cada uno. Y ahí cada uno le da un poquito a Jesús, y quedó solucionada la cena.

Ellos ya tenían sus panes y sus peces. Jesús les dice:"Dadles voostros de comer" San Marcos 6,37, se dañó el plan, ahora sí se dañó el plan. Se dañó el plan porque no alcanza el pan.

Fíjate que el diálogo lo abren ellos, ellos están viendo que pasa, pasa el tiempo, "aquí no hay comida, nosotros tenemos aquí unos pancitos no más". Pasa, sigue pasando el tiempo, esto se está es ya oscureciendo, ¿y qué va a pasar? "Que vayan a los cortijos y que compren" San Marcos 6,36.

El verbo de ellos es el verbo "comprar"; elverbo de Jesús es el verbo "dar".Lo que ellos proponen es: "que la gente vaya y compre" San Marcos 6,36.

y lo que Jesús dice es
"Dadles voostros de comer" San Marcos 6,37.

Osea que ese "Dadles vosotros de comer" San Marcos 6,37, desenmascara lo que había en ellos; ese "Dadles vosotros de comer" San Marcos 6,37, evidentemente era imposible para ellos. ¿Qué penetarción la de Jesús! ¡Qué capacidad para mirar el corazón humano! ¡Es impresionante!

Detrás del comentario de los discípulos lo que había es: "Tenemos que asegurarlo nosotros, que se vayan para que nos alcance a nosotros", y el comentario de Jesús es: "Saquen de lo de ustedes y denles".

Jesús llega al centro del problema, Jesús llega allá donde estaba el miedo de ellos; el miedo de ellos es: "Estamos aquí al lado de este trotamundos, que anda de pueblo en pueblo, que nos tiene unas jornadas intensas; está haciendo hambre, y a penas hay este alimento". Tiene miedo, tienen temor de lo suyo, y Jesús dice: "Dadles vosotros de comer" San Marcos 6,37.

Porque mira que lo que dijeron los discípulos no mencionó el hambre que ellos tenían. Si los discípulos hubieran sido sinceros, sinceros, ubieran tenido que hablar así: "Estamos en despoblado y ya es muy tarde, tenemos hambre nosotros, y casi no hay ni para nosotros, ¿por qué no se irá toda esa gente para que quede lo de nosotros?".

En realidad, la preocupación de los discípulos era ellos, le preocupaba era lo que les iba pasar a ellos. Pero resulta que utilizaron un lenguaje indirecto: "Que toda esa gente que tiene hambre, vaya y se compre", un lenguaje indirecto. Y dice Jesús: "¿Por qué no ledamos a toda esa gente que tiene hambre?".

Como el problema es que ellos tiene hambre, entonces han hablado del hambre suya, entonces: "Denles ustedes". Y luego le preguntaron, -ya la situación se estaba complicando-: "¿Vamos a ir a comprar doscientos denarios de pan para darles de comer?" San Marcos 6,37, de nuevo utilizan el verbo "comprar"