V031005a
Fecha: 20081215
Título:
Original en audio: 22 min. 55 seg.
Jesús estaba enseñando en el Templo, y eso no gustaba mucho a los que se sentían dueños del Templo, dueños de la religión, dueños del acceso a Dios.
Las personas que confrontan a Jesús son llamados aquí "los sumos sacerdotes" y "los ancianos". "Ancianos" es una palabra técnica que se refiere no tanto a una edad determinada, sino más bien a una cualidad de un cierto liderazgo en la sociedad.
Los ancianos es como decir los "manda callar", la gente importante, "la ropita limpia" de un pueblo, los que se miraban a sí mismos como "la ropita limpia" del pueblo, los líderes, los principales.
Usted sabe que siempre sucede eso, que hay un grupo de personas que consideran: "Hombre, qué vamos a hacer, somos la élite, qué problema, hombre, pero nos toca, nos toca, somos la clase dirigente". Ese sería otro nombre que le podríamos dar a esta gente. "la clase dirigente".
Yo a veces sueño con una traducción de la Biblia que ponga esos equivalentes, ¿no? En vez de decir "los ancianos, debería decir: "Se le acercaron los sumos sacerdotes, y algunos de "la clase dirigente" para preguntarle". Inmediatamente uno se pone eléctrico y dice: "Uyy, eso me interesa".
Los sumos sacerdotes, los sumos sacerdotes se sentían dueños del acceso a Dios, y la clase dirigente, es decir, los ancianos, se sentían dueños del futuro del pueblo.
Lo que unía a estos dos grupos, a los sumos sacerdotes y a los ancianos, es que ambos sentían que tenían poder, y el poder de ellos queda amenazado por el poder de Jesús; por eso ellos quieren saber qué clase de poder tiene jesús , porque Jesús no pertenecía a la casta sacerdotal.
Recordemos que en el Antiguo Testamento el sacerdocio no era un asunto de vocación, sino un asunto de nacimiento. Los hijos de la tribu de Leví, los descendientes de la tribu de Leví, los varones descendientes de esa tribu ya eran, por el solo hecho de la sangre, ya eran sacerdotes.