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De Wiki de FrayNelson
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Fecha: 19970126

Título: El verdadero Cristiano.

Tiempo en audio: 11 min. 21 seg.


En cada año la Iglesia toma un evangelio, para meditar todos los domingos; esto vale para los tres primeros evangelios, es decir, Mateo, Marcos y Lucas, el evangelio de Juan se lee por pedazos, especialmente durante el tiempo de Pascua.

Cuando se lee el evangelio de Mateo, hablamos del ciclo A; cuando se lee el de Marcos, hablamos del ciclo B; y cuando se lee el de Lucas, el ciclo C. Esto va año por año, en esta ocasión nos corresponde el ciclo B, esto quiere decir que la inmensa mayoría de las lecturas que vamos a escuchar los domingos provienen del evangelio según San Marcos.

El texto que acabamos de escuchar está al puro comienzo del evangelio de Marcos, porque estamos también en el puro comienzo del año, lo que acabamos de escuchar está tomado del primer capítulo de Marcos, y por eso es bueno conocer algunas características de este Evangelista, si no, en la Misa uno tiene la sensación de que siempre le leen a uno lo mismo.

Y no es así, cada año, cada lectura, cada estilo y cada Evangelista, tiene sus propias vitaminas, tiene su manera de alimentarnos sobre el misterio de Dios.

Marcos, por ejemplo, es un Evangelista que trae pocos discursos de Jesús; Mateo trae muchos más, y Lucas trae muchas parábolas; Marcos se dirige sobre todo a los hechos, él retrata las situaciones, muestra los milagros, narra los exorcismos, las curaciones, se puede decir que ése evangelio de Marcos, es como una descripción de lo que Cristo hizo, y se puede decir también que es el primer evangelio en la formación o en la preparación cristiana.

Supongamos que usted hace un hermoso propósito en éste año: “Voy ha apersonarme de mi vida cristiana”; supongamos que usted hace un propósito profundo y usted dice: “A mí no me basta simplemente ir a Misa domingo a domingo, yo quiero tener más de cerca la Palabra de Dios en mi vida, yo quiero apropiarme de mi ser de cristiano, yo no voy a ser cristiano solamente por costumbre, voy a ser cristiano desde el fondo de mi corazón”.

Y estoy repitiendo la palabra “cristiano” sabiendo que hay algunos grupos que se hacen llamar así, grupos de cristianos.

Entonces esto resulta ser algo simpático, porque por ejemplo uno de sacerdote escucha que le dicen: “Mi hermana era católica pero ahora volvió cristiana”; y se queda uno pensando qué será lo que le quieren a uno decir; pues se llaman “cristianos” algunos grupos que predican el Evangelio con mucha elocuencia, que tienen oraciones muy hermosas, grupos en los que suceden milagros muy lindos, pero grupos que no predican realmente el Evangelio completo de Cristo.

Ellos se llaman cristianos porque omiten, porque no predican aquellas cosas que están en discusión entre grupos que se llaman cristianos; me explico: nosotros en la Iglesia Católica creemos en la eficacia intercesión de María y creemos que Ella verdaderamente es virgen y asunta a los cielos, y creemos en la presencia real de Cristo en la Eucaristía y en el primado del Papa, es decir, del Obispo de Roma, y así otras cosas.

Estas cosas no las comparten todos los cristianos, hay evangélicos, hay pentecostales, hay adventistas y estos creo no comparten las cosas que acabo de decir; entonces, la solución que han encontrado estos grupos llamados cristianos, es que no hablemos de esas cosas, sino que hablemos solamente de aquello en lo que estamos de acuerdo.

Eso se parece a esas parejas de las que empiezan a tener temas de los que no pueden ni hablar, como por ejemplo, el manejo del dinero, de las amistades o de los pasatiempos, cuando una pareja deja de hablar de ciertos temas quiere decir que la relación se esta echando a perder.

Pues bien, estos grupos que se llaman “cristianos”, con todo respeto debo decir que están usurpando ése nombre, porque el Evangelio no es lo que yo quiera decir, ni las partes que yo quiera predicar, y cuando nosotros hablamos de la presencia de Cristo en la Eucaristía o del Obispo de Roma, o de los misterios de amor que Dios realizó en la Santa Madre, en la Virgen María, nosotros no le estamos agregando cosas a la Palabra de Dios.

Pos consiguiente, decirse uno “cristiano” y mutilar partes de la Biblia, es una inconsecuencia, de manera que no se puede decir que uno se convierte de católico para volverse cristiano, uno no se convierte de católico para dejar perder una parte de su fe y decir que ha encontrado vida en otra parte.

Y es posible, de hecho que así suceda, porque hay veces que hace falta mucha vida, mucho fervor en nosotros los católicos y mucha luz en nuestra inteligencia y mucha coherencia en nuestra voluntad.

Nosotros vamos a escuchar durante este año, el evangelio de Jesucristo predicado por Marcos, un hombre que nos va a presentar hechos concretos, un hombre que nos va a dar un itinerario de fe.

Y ahí era donde yo estaba diciendo que aquellos que tengan firmes propósitos de ahondar en su vida cristiana, yo los invito a que tomen el evangelio de Marcos y lo invito de todo corazón para que este año haga algo coherente por su fe, no seamos cristianos de mínimos, porque ése es otro síntoma de que una relación se está echando a perder.

¿Qué tal que un hijo dijera: “¿Qué será lo mínimo que le puedo dar a mi papá para que no me desherede?”? Los cristianos de mínimos son cristianos de muy bajo amor, los católicos de mínimos de muy bajo amor, nada de raro que un día descubran un amor alto en otra parte, la pregunta es: ¿cuándo estabas en tu fe católica, hiciste lo que tenias que hacer, viviste a fondo tu fe, la conociste?

Yo he vivido este drama, el drama de estas preguntas, en los amigos de mis papás y especialmente de mi mamá; muchas amigas de mi mamá han dejado el seno de la Iglesia Católica, para hacerse, por ejemplo, lo que ellas llaman “cristianas”, y toman un fervor intenso en su nuevo grupo, la pregunta es: ¿cuando estabas en la Iglesia católica supiste conocer lo que tenías, supiste valorarlo?

Si el padre se extiende un minuto más en la homilía, empieza a salirse la gente, pero si luego se va a una sesión de predicación donde el pastor..., o en la casa de no sé dónde, entonces allá sí se puede predicar muy bien y se puede predicar largo. Claro que también los sacerdotes y predicadores tenemos que convertirnos y tenemos que aprender a predicar mejor, eso es cierto.

Pero mi pregunta va para usted y va para mí y va para mis hermanos frailes: ¿estamos viviendo a fondo nuestra fe? No vaya a suceder que el día que perdamos las cosas no vayamos ni a saber lo que estamos perdiendo.

Iniciemos esta lectura amorosa y meditada de Marcos, iniciémosla, pero no nos contentemos con los dos o tres minutos aquí; al cristiano de mínimos le pasa lo mismo que al esposo de mínimos: un día caerá en la infidelidad y la infidelidad del católico es empezar a adulterar su fe, revolviéndola con idolatrías con mentalismos, con poderes mágicos, esotéricos, o mudándose a otra iglesia.

Tenemos una oportunidad preciosa, y usted puede hacer mucho por su propia fe y la de su familia. Sugerencia: empezar por el evangelio de Marcos, es especialmente pedagógica para conocer la persona y la obra de Jesucristo.

Así nos lo conceda Dios en este año.

Amén.