I295001a

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Fecha: 19971024

Título:

Original en audio: 25 min. 36 seg.


En proceso de transcripcion


Queridos hermanos:

El Señor Jesús habla con misericordia pero también con claridad, el Señor Jesús habla con bondad pero también con todo el esplendor de su justicia; y por esta razón, así como le escuchamos palabras de profunda ternura, así también hay veces, como en el evangelio de hoy, en el que le escuchamos palabras que suenan muy duro en nuestros oídos y de pronto, hasta llega uno a preguntarse si es el mismo el que a veces nos manifiesta tanta dulzura y el que a veces se muestra tan cortante diríamos, como lo acabamos de escuchar en este evangelio.

Personalmente, solicité a los organizadores de este evento de esta predicación de este día de maravillas del Señor solicite que dejáramos esta lectura que es la lectura del evangelio del día de hoy y si algunos de ustedes estuvieron ya hoy en la Santa Misa allá en sus parroquias o en sus Iglesias abran escuchado este mismo evangelio.

Nos dice el Señor que tenemos que aprender a reconocer los signos de los tiempos tenemos que aprender a leer lo que Dios va escribiendo cada día, y esta ya es una primera enseñanza para nosotros, cuando una persona queda atada a un resentimiento por ejemplo, se queda leyendo un periódico de hace diez años o de hace quince o veinte años.

Hace quince años alguien me insultó espantosamente y me humilló y eso quedó grabado en las noticias que yo recibí ese día, podríamos decir que cada uno de nosotros tiene como su noticiero individual o particular y en las noticias de mi vida hace veinte años apareció algo espantoso, con letras horrorosas, “me humillaron” eso apareció en mi periódico, en mi vida hace veinte años.

Pero yo le hago una pregunta a usted, supongamos que alguno de ustedes viene a esta reunión, viene con un periódico y le digo yo, “veo que has traído la prensa, ¿De cuando es ese periódico?” y le digo: - este periódico es del 14 de junio de 1982 - un periódico amarillo y viejo - ¿Qué haces tu con ese periódico? - Pues es que está aquí una noticia, oiga pues tiene que ser una noticia muy importante para que usted la siga leyendo 15 años después - es que es una noticia que yo leo todos los días - ¿Y que dice tu noticia? Aquí dice que mi vecino me insultó y yo leo esa noticia todos los días.

¿Será posible que un corazón así tenga paz? ¿Será posible que una persona así alabe, bendiga, tenga salud? usted y yo no nos reiríamos de una persona cargara un periódico viejo, amarillo, acabado y lo leyera todos los días, nos reiríamos de esas personas, desde luego que sí, pues esas personas somos nosotros cuando quedamos apegados, amarrados a un momento de nuestra vida, por terrible que sea ese momento.

Yo quiero declarar hoy que ningún momento de mi vida tiene autoridad sobre toda mi vida, no hay ningún día, ninguno tiene poder sobre toda mi vida, solo tiene poder el día de Jesucristo, el día en el que Jesucristo obro en toda mi vida; porque el es el único que es el mismo ayer, hoy y siempre, El es la noticia permanente y por eso, la noticia de Jesucristo no envejece, el periódico que Cristo no se vuelve amarillo, el periódico que Cristo no pierde actualidad, la fantástica noticia del amor está siempre ahí y a esa noticia, que es el evangelio, a esa noticia tenemos que apegarnos.

Pero a las otras noticias ¿Vamos a seguir amarrados? Cristo nos dice que hay que aprender a leer los signos de los tiempos y los signos de los tiempos van con los tiempos. De manera que la primera enseñanza que quiero compartir con ustedes es que ¿Tú estas leyendo tu vida hoy o sigues leyendo la vida de hace diez o veinte años?

Un profesor o una profesora hace muchos años te dijo que eras un torpe y tu te quedaste con esa palabrita “soy un torpe” “soy una torpe” un día tu esposo o tu esposa te dijo: “yo no he sido muy feliz contigo” y te quedaste con esa palabra ¿No te das cuenta que la vida cambia? Que tal que leyeras los signos de hoy, ya puedes soltar el periódico viejo, suéltalo ya puedes soltar la amargura antigua, hay señales nuevas.

Esta es nuestra primera enseñanza.

Min 7