I113001a
Fecha: 19970618
Título: ¿Somos generosos con Dios?
Original en audio: 11 min. 48 seg.
Con motivo de la colecta que estaba haciendo el Apóstol Pablo entre las Iglesias formadas de la gentilidad, del paganismo y en favor de los cristianos convertidos del judaísmo, Pablo hace una hermosa reflexión sobre la donación que nos hizo Dios en Cristo.
Estaba en la frase que escuchamos el día de ayer: "Ya sabéis lo generoso que fue Nuestro Señor Jesucristo: siendo rico se hizo pobre por nosotros, para enriquecernos con su pobreza" ( véase 2 Corintios 8 , 9 ).
Y desde esa generosidad de Dios, nos invita a ser, también, generosos, a dar verdaderamente. Lo interesante de la reflexión de Pablo es que, tratándose de un verbo que tiene que ver con la donación, con el dar, con el regalo, lo describe en términos de negocio, casi como invitando a las personas, invitando a estos fieles a que pongan a prueba a Dios.
"El que siembra tacañamente, cosechará tacañamente. El que siembra generosamente, cosecha generosamente" ( véase 2 Corintios 9 , 6 ). La invitación profunda del Apóstol es a que imitemos la generosidad de Cristo, que lo perdió todo y que lo dio todo.
Pero la manera de conducirnos a esa generosidad es, como experimentando, poco a poco, pedagógicamente; que cuanto más da uno al Señor, cuanto más da uno en el Nombre del Señor, pues también, más recibe.
"Cada uno dé como haya decidido su conciencia: no a disgusto ni por compromiso" ( véase 2 Corintios 9 , 7 ) , apela Pablo a la conciencia, como para que uno, lo mismo que nos dice el Evangelio, no esté esperando la recompensa, no esté esperando la paga de las otras personas, sino sólo de Dios.