I111001a
Fecha: 19970616
Título: La gran paradoja de la Cruz en el Apostol
Original en audio: 11 min. 29 seg.
Esta Segunda Carta a los Corintios, que hemos venido escuchando, ya desde la semana pasada, trae preciosas descripciones autobiográficas de lo que es, de lo que siente, de lo que hace, de lo que padece, y de lo que logra un Apóstol de Cristo.
Yo me atrevo a decir, que, junto con algunos Capítulos del Profeta Jeremías,( esos capitulitos que la Biblia de Jerusalén intitula "Confesiones de Jeremías" ), estos Capitulos, por ejemplo el Texto de la Segunda Carta a los Corintios (véase 2 Carta a los Corintios 6 , 1-10 ), son descripciones invaluables, únicas, de lo que siente la persona que es llamada por Dios para convertirse en boca suya, para llevar la Palabra de Salvación.
Puede decirse, que tanto este Profeta del Antiguo Testamento, como este Apóstol del Nuevo Testamento, son hombres quemados por el fuego que llevaban. Efectivamente, como no se puede transportar agua sin mojarse, así tampoco se puede transportar fuego sin quemarse.
Y esa naturaleza, quemada y transfigurada por el amor y por la gracia de Dios, eso es, precisamente, lo que nos aparece en estos textos.De manera, que el que quiera conocer de una forma, llamémoslo así, como autobiográfica, qué significa apostarlo todo por Dios, que lea esta Segunda Carta a los Corintios.
Lo que motiva al Apóstol Pablo a hablar así, son conflictos enteramente circunstanciales. Resulta que Pablo se ve obligado a defenderse, por una serie de calumniadores, que le iban como siguiendo los pasos, y por eso, la Carta tiene sus momentos, incluso, como de impaciencia, momentos que ya aparecerán en los próximos días y en las próximas lecturas de esta misma Carta.