Basc003a

De Wiki de FrayNelson
Saltar a: navegación, buscar

Fecha: 20030601

Título: La fiesta de la trascendencia humana

Original en audio: 10 min. 3 seg.


Hoy, la Iglesia está celebrando la fiesta de la Ascensión de Nuestro Señor Jesucristo a los Cielos. La fiesta de la Ascensión es la fiesta de la esperanza. ¡Y es la fiesta de la trascendencia humana!

Es la fiesta que nos deja entrever, cuál es el sentido último de todos nuestros esfuerzos, de todas nuestras luchas, de todas nuestras renuncias.

Encontrar nuestro camino, encontrar nuestro destino en el Cielo, es encontrar la clave de comprensión para la vida que llevamos en esta tierra.

Sin una referencia al Cielo, finalmente la vida se convierte en un interrogante sin respuesta, se convierte en una gran desilusión, o se convierte en un tremendo absurdo.

En efecto, ¿quién puede explicar los misterios de la enfermedad, de la vejez, de la injusticia que vemos en el mundo, o de la muerte? ¿Qué explicación última vamos a encontrar a esos acontecimientos, si todos nuestros efuerzos terminan en una tumba?

¿Si un día un ataque cardíaco, un derrame cerebral, un largo cáncer, un accidente, o una toma guerrillera, van a acabar con toda nuestra tarea, con todos nuestros sueños?

Hay en el corazón humano el profundo presentimiento de que tiene que haber algo más. Hay en el corazón humano el presentimiento de que es necesaria una justicia más allá de lo que alcanzan a ver nuestros ojos, y es necesaria una esperanza más allá de lo que pueden construir nuestras manos.

Pero, ese presentimiento nuestro, se quedaría en un puro deseo, en un puro sueño, en una pura ilusión, si no tuviéramos la certeza que nos da precisamente la fiesta de hoy.

Hermanos, no podemos imaginarnos qué impresión tan fantástica tuvieron que experimentar aquellos discípulos después de haber vivido con Cristo, después de haberlo visto morir en la Cruz, después de encontrarse con Él, resucitado, y verlo hoy ascender a lo más alto de los Cielos.

Por eso, la primera enseñanza que nos trae esta fiesta de la Ascensión, es que nuestra esperanza tiene un ancla firme, tiene un cimiento cierto: nosotros no trabajamos únicamente para esta tierra.