I114001a

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Fecha: 19970619

Título:

Original en audio:8 min. 33 seg.

En qué dramas se vio San Pablo para darse a entender con esta comunidad de Corinto, con estos corintios. Les quiso hablar en todos los lenguajes, con muchas razones, con pocas razones; se puso autoritario, recordemos que en la Primera Carta a los Corintios, en el caso de aquel incestuoso que convivía con la madrastra, Pablo decretó que fuera expulsado de la comunidad.

Obró con rigidez a vecea,otras veces con extremada ternura,porque entonces luego le contaban que la comunidad estaba muy triste, muy afligida y él dice que duele que hayan tenido que derramar algunas lágrimas, pero también dice que hay un dolor que acerca a Dios.

Y todos estos dramas pues tienen su origen el el corazón voluble y vanidoso de esta comunidad. A mí me parece que esta comunidad de Corinto era veleidosa, era una comunidad superficial, como una mujer inmadura que anda enamorándose de todos, coqueteando con todos, atenta a ualquier cariño o palabra lisonjera que se le pueda decir.

Así estaban estos corintios. Y alguna relación debe haber, indudablemente, entre esa liviandad en la fe y la liviandad en las costumbres.

En tiempos del Apóstol Pablo decir que una mujer era corintia era decir que era una mujer fácil, una mujer pública. Corinto es un puerto donde se comercian pues, primero, los bienes, las ideas y luego hasta las mismas personas. Donde se compra y se vende mucho, donde se ve mucho circular dinero, donde se congregan tantos intereses, es difícil que el corazón no se prostituya.

Y lamentablemente ese fue el desarrolo que tuvo la fe de los corintios. Ellos, acostumbrados a negociar, a comprar al mejor postor y a escuchar todo género de discursos, religiones y filosofías, me parece que tarde o nunca llegaron a comprender la novedad y la belleza, la fuerza y la sabiduría del mensaje que, primero Pablo, y luego otros predicadores le querían comunicar.