I091001a
Fecha: 20010604
Título: Dios nos da el Heredero y la herencia
Original en audio: 11 min. 43 seg.
Uno de los títulos, uno de los nombres más significativos que nos da el Apóstol San Pablo, es coherederos (véase Carta a los Romanos 8 , 16-17 ). Nosotros somos coherederos, recibimos una herencia entre todos.
Pero hay algo mejor, más maravilloso: La herencia que cada uno recibe en comunión con los hermanos, es la misma herencia de Cristo. Nosotros heredamos con Cristo, de modo que los bienes que Cristo tiene por ser Hijo del Padre, ( y esto es lo que significa herencia),esos bienes, nosotros los recibimos.
Nosotros heredamos con Cristo. Gracias a la Pascua de Cristo, recibimos los mismos bienes que Cristo tenía y tiene desde siempre, por su condición de Hijo de Dios.
De esa manera, nosotros tenemos al Heredero y tenemos a la herencia. Tenemos al Heredero, a Cristo, porque Él se ha dado por nosotros y Él se entrega a nosotros. Y las dos cosas, ciertamente, se recuerdan y se celebran en la Eucaristía.
Tenemos al Heredero, tenemos a Cristo , pero tenemos también la herencia: los bienes propios de Cristo, lo que Cristo tiene en su condición de Hijo de Dios.
Tenemos a Cristo que es el Heredero ; tenemos la herencia. El Heredero es el Hijo y la herencia la hemos recibido por la efusión del Espíritu. El Heredero, Cristo, y la herencia que es el don del Espíritu, los hemos recibido de Dios Padre.
Esa es nuestra condición, porque ese es el amor que Dios nos ha tenido: no porque nosotros lo hubiéramos merecido ni porque lo merezcamos ; lo recibimos como un regalo.
Lo interesante,después de esta reflexión apoyada en la enseñanza de San Pablo, es volvernos al Evangelio que acabamos de oír: Estos viñadores perversos no creen posible tener al Heredero y a la herencia. Fíjate el razonamiento perverso que hacen: "Este es el heredero. Matémoslo y la herencia será nuestra" (véase San Marcos 12 , 7 ).
Para los viñadores perversos hay una alternativa: el heredero ó la herencia. Y no ven la manera de tener las dos cosas. Pero estos no lo entienden así, sino que ellos dicen: "Ó dejamos al heredero con su herencia y nos quedamos sin nada, ó eliminamos al heredero y nos quedamos nosotros con la herencia" (véase San Marcos 12 , 7 ).
Para ellos es: ó el heredero ó la herencia. Y el plan de Dios era: el heredero y la herencia.