Bk03002a

De Wiki de FrayNelson
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20000326

Título:

Duración: 17 min. 42 seg.


Hermanos:

Jesús hizo una purificación del templo, una purificacción un poco drástica, a fuete; tiró la plata por el suelo, volcó las mesas; estaba como energúmeno. Poseido de una ira santa. Purificó el templo, ¿para qué? Para por lo menos esa pascua, -era tiempo de pascua- para que por lo menos esa pascua fuera limpia.

Jesús conoció el templo desde hacía muchos años. Lucas nos cuenta que fue con sus padres, -siendo todavía un niño, practicamente- al templo. Había soportado muchas veces ese espectáculo grotesco, pero un día ya no se aguantó más y como un vendaval, como un torrente de fuego.xxxx que causó la mirada de Cristo en aquel momento. Purificó ese templo y dijo: "no sigáis haciendo de la casa de mi Padre, un mercado.

Esta actitud de Cristo tan firme, tan clara, puede austarnos o impresionarnos al principio, pero en realidad esta actitud de Cristo es una buena noticia para nosotros. ¿Quién, leyendo este evangelio no siente ganas de xx este templo y que xxx jesús limpie? Seguramente esas purificaciones duelen, seguramente desconciertan; pero por lo menos tendremos una pascua limpia, por lo menos una.

la pascua de Cristo es la misma pascua que se iba xxxx fue la misma pascua en que lo mataron, la pascua en que murió en la cruz. La pascua de Cristo es la pascua en que Él la limpia de la cruz, la pascua de su muerte.

Tú también has celebrado muchas veces la pascua, han pasado muchas cuaresmas por tu vida, y ya se acerca la Semana Santa. esta pascua de nos celebrada con toda la Iglesia, significa mucho, pero sobre todo te recuerda que te espera una pascua: la tuya, la de tu muerte; y que Cristo quiere que esa pascua de tu muerte sea limpia.

Cristo limpió el templo para que la pascua de Él fuera limpia. A ti te espera una pascua: la pascua de tu partida, la pascua de tu muerte; anticipada por el Bautismo, anticipada por cada celebración de a Eucaristía, por cada momento de conversión. Pero hay una pascua, una sola, la definitiva de tu vida. Así como Cristo, aunque celebró muchas pascuas, sabía que había una que era definitiva. Y para esa pascua definitiva quiso purificar el templo.

¿Qué concluimos de aquí? Que nosotros, que somos templos de Dios necesitamos ser purificados por Cristo.

A veces, como sacerdote, debo acercarme a los enfermos que están próximos a morir. Yo les cuento que la mayor parte de mi trabajo como sacerdote dominico he xxxx de profesor. Dar clases a los xxx, predicar a grupos de laicos; soy un profesor básicamente. Y yo le he pedido a Dios y me lo ha cumplido, le he pedido que me acerque a los enfermos. porque un profesor xx con los marcadores -ya no se utiliza tiza- marcadores borrables y tableros. Tiene que ver con salones de clases y pupitres, tiene que ver con computadores y bibliografías, y a veces no ve este dolor de la muerte. por eso hace unos años le pedí a Cristo que cuando Él quisiera y como Él quisiera me acercara a los enfermos y a los moribundos, porque sé que Cristo se hace muy presente en esos momentos.

Cuando va llegando la hora de la muerte, va llegando la hora de la pascua, y Cristo hace esto: te visita. A veces de una manera terrible, a veces de una manera incomprensible. Más de una vez uno llega donde el enfermo como me pasó con una enfernita de cáncer. Estábamos hablando sobre el cáncer, de pronto ella no pudo seguir la conversación por un espantoso dolor dado por su enfermedad. Unos minutos después se retorcía terriblemente en la cama. Eso es muy duro. Yo pensaba en todas mis clases, en todos los libros que he leído, en todo lo que he tratado de xxxx y ninguna palabra servía ahí en ese momento. ¿Qué se puede decir a una persona que sabe que se va a morir y que estrá sufriendo un dolor que xxxxxxxx ¿Qué puedo decir?

Me enfrenté aquella vez a la impotencia, que es lo que muchos de nosotros hemos vivido ante la enfermedad y ante la muerte. El rostro de la persona que sufre se transforma. Como yo no podía hablar, sí podía mirar. Vi muchísimo dolor ahí y era solo dolor y enfermedad. En esa vida había habido muchos dolores, muchos, y ahí estaban como reunidos. Los ojos míos se encuentran con los ojos de esa enferma