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Fecha: 20010530
Título: El trueque de amor posible por la Redencion
Original en audio: 11 min. 17 seg.
Amados hermanos:
El Evangelio según San Juan es el que nos cuenta más detalladamente sobre las palabras de Cristo en la Última Cena. Aquel fue un momento de grandes revelaciones. Jesús llega al término de su existencia y entonces, reunido con sus amigos, les abre el corazón.
Esos capítulos catorce, quince, dieciséis, diecisiete del Evangelio según San Juan son realmente un tesoro, son el Corazón de Cristo abierto para nosotros. Quien quiera conocer cómo ama Cristo, qué siente Cristo, qué quiere Cristo, acérquese a estos capítulos de la Sagrada Escritura. Ahí está abierto el Corazón de Nuestro Señor.
¡Qué grandes conversaciones las que sostiene el Señor!, hablándoles de su relación con el Padre, invitándolos a permanecer en su Amor, dándoles el Mandamiento Nuevo, presentándose como Maestro de la verdadera humildad, anunciando la llegada del Paráclito, prediciendo también las pruebas y sufrimientos que tendrían que pasar, proclamando su victoria sobre el mundo, y por encima de todo ello, haciendo oración.
Era la última vez que estaba reunido con ellos y en esa última ocasión, Cristo extiende, como un manto, su oración para abrazarlos, para protegerlos, para cuidarlos.
También la Primera Lectura ( véase Hechos de los Apóstoles 20 , 28-38 ) nos ha presentado una despedida. Es Pablo que se despide de los ancianos, de los responsables de la Iglesia de Éfeso. Y también en aquella ocasión hubo profundas emociones, porque ellos sentían que Pablo, en cierto modo, les era arrancado. Lo habían aprendido a amar entrañablemente.
Pablo recoge en ese momento lo que ha sido el testimonio de su vida y puede decir estas palabras que realmente resumen su misión. Dice él: "No quise para mí mismo ni el dinero ni la ropa de nadie" (véase Hechos de los Apóstoles 20 , 33 ) , y dice también: "Los encomiendo a Dios y al mensaje de su Amor. Él tiene poder para hacerlos crecer espiritualmente y darles todo lo que ha prometido a su pueblo santo" (véase Hechos de los Apóstoles 20 , 32 ).
Esa despedida de Pablo es conmovedora. Pero mucho más grande es lo que tiene para decirnos el Señor Jesucristo. Lo que tienen en común Pablo y Cristo es que, al momento de despedirse, entregan a los discípulos al poder del Amor de Dios, hacen oración.