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De Wiki de FrayNelson
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Fecha: 20090215

Título: Jesus es compasivo y poderoso

Original en audio: 16 min. 53 seg.

Hermanos: tal vez la palabra más importante del Evangelio de hoy y de las lecturas de hoy es eso que encontramos al comienzo del Evangelio: la palabra "conmovido". Jesús conmovido extendió la mano y lo tocó. Tocó al leproso diciendo: "queda purificado" y así lo curó. Yo creo que esa palabra es muy importante porque es la palabra que destruye el destino triste y construye el destino feliz.

¿Qué destino le podía esperar a ese leproso? La primera lectura nos lo cuenta, lo único que podía esperar al leproso era la pobreza, consumirse en su enfermedad, vivir en la soledad, morir en la miseria. Es decir, la condición de los leprosos en aquella época se parecía mucho a un comienzo del infierno. El infierno es como esa absoluta soledad, esa privación de todo amor, de todo intercambio, de todo encuentro. Lo único que queda es la amargura y seguramente con la amargura el odio.Eso era lo que le podía esperar al leproso. Ese era el destino triste, el destino de desgracia que le aguardaba. Pero ese destino cambia, y cambia en el momento en que se encuentra con Jesús.

Como hemos dicho varias veces, el Evangelio de Marcos quiere que nosotros miremos a Jesús en acción, Jesús actuando; y en este caso es muy patente: Jesús con su presencia, con su acción le cambia un destino de desgracia a esta persona, se lo cambia en un destino de alegría. Una alegría tan grande que sin embargo alcanza a caber en ese corazón y se convierte en un mensaje: tenía que contarle a todo el mundo que ha sido curado.

¿Y de dónde surge, cuál es el poder que tiene Cristo para hacerle ese cambio a las personas, de dónde viene esa fuerza que Él tiene? Esa fuerza está concentrada en la palabra "conmovido". Conmoverse como lo indica su raíz, es sacudirse, ser movido, ser afectado.

Cristo es afectado por nuestro dolor, le afecta , le interesa, le importa, lo mueve. Nuestro dolor, nuestra miseria, nuestra soledad, tiene un impacto en el corazón de Él. El corazón de Él no es indiferente , ajeno, duro. Es un corazón próximo, es un corazón genuina y perfectamente humano. Es el corazón que refleja la verdadera y más profunda humanidad.

Y ese corazón infinitamente humano, sensible, se deja impactar, se deja afectar del dolor nuestro. esa es la conmoción, esa es la fuente de la misericordia.esa palabra va a ser muy importante, yo creo, en el futuro de nuestra vida. La palabra misericordia. la palabra misericordia tiene mucho que ver con la palabra conmoción o conmoverse. Porque la misericordia es el poder cargar en el corazón la miseria de otro. Cordis en latín significa eso: corazón. Es cargar la miseria del otro y ponerla en el corazón.

Este mensaje es muy importante porque todos nosotros tenemos necesidad. No pasamos, creo yo, por esta situación de lepra y además, la lepra no es hoy lo que era en esa época, pero hay otras lepras hoy, y otras cosas que nos hacen sentir aislados, excluídos. Hay otras cosas que nos hunden en la soledad, en el frío, en la amargura y probablemente en el odio. Y también nosotros necesitamos encontrarnos con alguien a quien le importe si estamos así; alguien que sea capaz de conmoverse; alguien a quien le interese cómo estamos, o si estamos o si no estamos. Y ese es el mensaje intensamente actual que tiene esta lectura.

Pero también necesitamos de esta lectura y necesitamos de este Cristo porque se ha convertido como una especie de norma para la sociedad, el individualismo, el egoismo. Nosotros mismos somos tentados de llevar una vida que sólo se fija en sus propias metas: esto es lo que yo quiero conseguir, esto es lo que yo quiero hacer; y lo quiero hacer para mí, para mi disfrute, para mi satisfacción, para mi honra, para mi plpacer. No nos damos cuenta, tal vez, que en la medida en que cada uno se concentra únicamente en sus metas, pues cada uno se va metiendo también en una especie de cárcel, y así vivimos todos como este leproso: aislados los unos de los otros.

No tiene nada de extrañoñ que en ese contexto nos empiecen a visitar enfermedades mentales y espirituales y emocionales, como por ejemplo una pegajosa depresión. Una tristeza que está como en el aire y que afecta a muchísimas personas hoy.

Es decir, que Jesús no sólamente se conmueve o sólamente tiene esa misericordia sino que quiere seguramente transformar nuestros corazones para que también nosotros aprendamos a dejarnos afectar por la otra persona, por lo que vive; para que salgamos un poco de ese mundo de pronto reducido, únicamente de los propios intereses y nos abramos al dolor, tal vez, o a la soledad de otros. Y así Jesús nos acepta y luego nos hace capaces de aceptar a los hermanos.

Una última palabra que quiero decir hoy es que observemos cómo Jesús cura al leproso y lo convierte en un misionero, lo envía en misión