Nde6001a
Fecha: 19970111
Título:
Original en audio: 10 min. 22 seg.
Es misterioso el final de esa Primera Carta de Juan, porque esa Carta es sumamente elocuente y da vueltas sobre unas mismas palabras y unos mismos temas y el final queda como en punta, incluso hay quien ha sugerido que en realidad fue que se perdió una parte de esta Carta.
Eso podría haber sucedido, porque de hecho, en la historia de los textos que han llegado hasta nosotros, pues hay accidentes como en todos los textos.
Así también parece, por ejemplo, que la Segunda Carta de los Corintios parece que tiene combinación de dos cartas, y probablemente lo mismo sucede con la Carta a los Romanos, y en fin. Lo importante para nosotros es saber, en este y en los demás casos, que el texto que finalmente nos ha llegado, es el texto que finalmente Dios quería que nos llegara.
Porque las Escrituras, tal como las tenemos, y no como deberían estar, esas son las Escrituras que Dios quiso que nosotros tuviéramos. Y lo creemos así porque así lo ha discernido la voz de la Iglesia, porque así lo ha encontrado, y lo creemos así porque esta es la Palabra que se nos ha predicado desde el principio.
Todo esto para decir que el final de la Primera Carta de Juan es misterioso; queda con una frase que aquí, en esta traducción en español, la dejan en puntos suspensivos: "Hijos míos, guardaos de los ídolos..." (véase 1 Juan 5,21), y ahí queda así como en suspenso, con puntos suspensivos y todo.
Yo creo que esa es la despedida de este tiempo de Epifanía; si ya brilló para ti la luz, que no te engañen los destellos de los ídolos; si ya conociste al Sol, que ya no te engañen las estrellas. Por eso dice ese himno que me gusta tanto del breviario en castellano: "Reyes que venís por ellas, no busquéis estrellas ya". Porque donde el sol está no tienen luz las estrellas.
Ya encontraste al Sol, ya no más estrellitas; ya supieste de la luz, que no te engañe el pálido reflejo de las cosas de esta tierra. ¿Por qué dar paso atrás después que Dios resueltamentediopaso a delante? ¿Por qué, si Él vivió por nosotros lo duro del camino, ahora que está conquistada la victoria vamos nosotros a soltarla, si esa prenda fue lograda con tanto esfuerzo y sobre todo con tanto amor?
"Hijos míos, -dice-, guardaos de los ídolos" (véase 1 Juan 5,21). Hay que fijar bien en el corazón el rostro de Cristo; hay que fijar en el alma los rasgos de su corazón, para no ser engañados, para no ser confundidos.Porque hay que saber queel demonio puede falsificar casi todo, no todo, casi todo: hacer milagros, puede vestirse de ángel de luz, puede hacer apariciones y dar mensajes también.
Y además, hay incluso virtudes que puede comunicar él, cosas que en sí mismas son buenas. No debemos olvidar, sobre todo porque esta Primera Carta de Juan lo ha dicho, no debemos olvidar que el Anticristo será una persona que tiene muchas virtudes: tiene que tener mucha inteligencia, mucha perspicacia, mucha astucia.
Se asegura, incluso, puede ser un poco de especulación teológica, pero se asegura incluso que el Anticristo será una persona sumamente casta, muy dueña de sus pasiones, dueño de sus deleites y de sus placeres; no hay que imaginarse a una persona desordenada, de un avida desordenada, no, probablemente sea una persona de una vida ordenada, y que predique un cierto orden.
Pero ese orden de esa vida, y ese orden que predica esa vida, es el último y el supremo esfuerzo de que el mundo pretenda vivir sen Dios.
Entonces, el Anticristo hablará de paz, y hablará de orden, y hablará de bienestar, y hablará de tolerancia, hablará de comprensión; el Antiocristo hablará de muchísimas cosas, que son bienes en sí mismas,pero no hablará, y estas sonlas señales del cristiano, no hablará de la Encarnación de Cristo, no hablará del perdón que recibimos por el sacrificio de Cristo, no hablará del mundo nuevo como una una gracia que viene de parte de Dios.
El Anticristo lo que intentará es, que nosotros busquemos, que nosotros creamos que elmundo puede ser ordenado, organizado, bello, placentero, construido por nuestras propias manos.
En el fondo el Anticristo no tiene mucha originalidad, en el fondo el Anticristo lo que hace es reeditar, por última vez, Babel; por última vez intentar la construcción de un mundo bueno, feliz, en el cual tenemos una especie de caricatura del cielo, construida por nuestras propias manos.
Y con tal de lograr que nosotros no obedezcamos a Dios, con tal que nosotros rechacemos al Enviado de Dios, es capaz hasta de favorecer ciertas virtudes.
Estas advertencias sobre el Anticristo que nos ha ofrecido varias veces la Primera Carta de Juan y que ahora repetimos, equivalen a la frase final: "Guardaos de los ídolos" (véase 1 Juan 5,21). "Sabemos que todo el que ha nacido de Dios no peca, sino que el engendrado de Dios le guarda, y el maligno no llega a tocarle" (véase 1 Juan 5,18)