I011002a
Fecha: 19990111
Título:
Original en audio: 6 min. 36 seg.
La Carta a los Hebreos es un mensaje para cristianos atribulados, desanimados que empezaron bien y se fueron cansando. Por eso mismo es una Carta que sirve para toda la Iglesia de todos los tiempos.
Es un mensaje siempre actual, porque yo pienso que la mayoría de nosotros tenemos la experiencia de haber empezado bien, incluso hemos empezado bien muchas veces; de pronto empezamos el año con muchos propósitos; de pronto, después de una confesión, nos sentimos renovados; de pronto, después de un retito espiritual, depués de una oración intensa, después de una lectura provechosa, sentimos que ha habido un comienzo en nuestra vida.
Pero parece que está en el corazón humano la misma capacidad para empezar, como hay capacidad para desanimarse, para decaer. Por eso, necesitamos acudir a esta Carta a los Hebreos, una Carta que de distintas maneras, nos apremia a perseverar, a consolidarnos en la fe, a buscar, ante todo y por encima de todo, a Jesucristo; y a recibir, antes que todo y primero que todo, a Jesucristo.
Nadie podía hacer por nosotros lo que hizo Jesucristo; nadie puede hacer por nsootros lo que puede Jesucristo. Y por eso, esta Carta a los Hebreos empieza declarando la primacía de jesucristo, por encima delos Ángeles.
En efecto, Los Santos Ángeles hablan bien de la gloria de jesucristo; pero si se ha perdido ese centro, si se ha perdido ese punto de referencia, los Ángeles, como las demás creaturas, pueden convertirse más bien en una distancia, en una confusión, en un plazo. No son entonces una nube gloriosa, sino una nube de confusión.
Entonces, el autor de la Carta a los Hebreos quiere despejar todas esas nubes y quiere que nos encontremos cara a cara con el Señor; quiere que decubramos de una manera nueva qué fue lo que Jesucristo hizo por nosotros; quiere que abramos los ojos del corazón, que vayamos por encima de las expresiones sensibles, primero, para sumergirnos en la teología de la redención de Jesucristo.