V23d004a
Fecha: 20061223
Título:
Original en audio: 11 min. 22 seg.
Hermanos Queridos:
El precursor de Nuestro Señor Jesucristo, es decir, Juan el Bautista, es comparado en la liturgia de hoy con un fuego purificador, o con esa especie de jabón antiguo que era la lejía, una sustancia fuerte para limpia rlas telas, para sacar especialmente la grasa y otras sustancias orgánicas de las telas.
Es una sustancia fuerte, vigorosa como es vigoroso el fuego. Y Juan el Bautista es comparado con este fuego, un fuego que penetra pero sobre todo un fuego que limpia. La idea central es que este precursor, Juan Bautista, estaba con su ministerio, con su predicación, con su vida, estaba como limpiando el pueblo, estaba como preparándolo para la llegada de Cristo.