Scat005a
Fecha: 20020429
Título:
Original en audio:
Muy Queridos Hermanos:
La Iglesia Católica está celebrando en el día de hoy a una santa muy hermosa y muy sabia, se llama Catalina, natural de la cuidada de Siena en Italia. Santa Catalina de Siena, una mujer audaz, sincera, profunda, elocuente, pura, generosa, verdaderamente un instrumento en las manos de Dios.
Y hacemos bien nosotros los católicos en recordar a nuestros santos, porque el ejemplo que ellos nos dan nos anima. Como todos tenemos caídas, fácilmente podemos desanimarnos en nuestra vida cristiana. Pero mirando a los santos en sus luchas, en sus victorias, seguramente sentimos ánimo renovado en nuestro corazón para seguir hacia esa Casa del Padre Celestial, en donde ellos ya están y en donde nos están aguardando.
Además, hacernos amigos de los santos es importante porque serán ellos los vecinos nuestros en toda ala eternidad. Las amistades con los santos son amistades que no terminan con la muerte, se perpetúan para siempre. Mientras que hay tantas amistades en esta tierra que terminan, las amistades con los santos son para toda la eternidad.
Catalina vivió una vida corta y sin embargo intensa,intensa en el amor. Nació en 1347 y murió en 1380, a la temprana edad de 33 años. Pero bastaron esos 33 años para que ella se sumergiera profundamente en las fuentes de la revelación, para que ella saboreara la misericordia y la Providencia de Dios, y para que ella nos regalara, a través de su palabra, nos regalara el testimonio de eso que pudo encontrar.
Catalina pertenece a la familia espiritual de ese otro gran santo, un siglo anterior a ella, Santo domingo de Guzmán. Si el sacerdote español, Domingo, brilló por la elocuencia de su palabra, no faltó tampoco esa luz del verbo en Catalina, que desde su condición de mujer, fue audaz en el uso de la palabra, porque se dirigió no solamente al pueblo fiel o a su familia, sino también a profesores, sacerdotes, obispos, cardenales y al mismo Papa.