Avpa002a
Fecha: 19990404
Título:
Original en audio: 20 min. 17 seg.
Aleluya, esta era la palabra que se nos había prohibido pronunciar durante de la Cuaresma.
Aleluya, esta era la palabra que no podíamos cantar.
Aleluya, la palabra que inicia la danza de la Pascua.
Aleluya, la palabra que brota de lo profundo del sepulcro y que hoy se esparce llenando de luz, de perfume, de sonrisas y de gozos al pueblo cristiano.
Cada uno de vosotros, mis hermanos, tiene una imagen de ese Aleluya de ese gozo y de esa luz, en esa luz que está en vuestras manos, mirad por un instante esas luces, mirad lo que significa el misterio de esa luz, que es mas fuerte que la noche de esa gracia, de ese regalo.
Nosotros, seguramente en nuestras casas tenemos mil modos de encender cirios o velas, pero hoy, acogiéndonos al símbolo de la Iglesia, hoy todos hemos querido alimentarnos de la luz del cirio pascual, para aprender también, mediante este sencillo signo que la luz, que toda la luz nos ha llegado como regalo con la Pascua de nuestro señor Jesucristo.