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Fecha: 20110527
Título:
Original en audio: 4 min. 32 seg.
El primer Concilio de Jerusalén es un momento coyuntural, un momento central dentro de los Hechos de los Apóstoles y también en la vida de la Iglesia primitiva.
¿Qué era lo que estaba sucediendo? Tenían que responder una pregunta: Los cristianos que han venido del paganismo tienen que cumplir la Ley de Moisés? Otra manera de hacer la pregunta es esta: ¿Tiene la Ley de Moisés un alcance y una validez indefinida? ¿Es válida para todos los pueblos, para todos los que se conviertan al Nombre de Cristo, es válida para todos los tiempos?
Esa pregunta, para nosotros resulta un poco lejana, porque la mayor parte, la inmensa mayoría de nosotros, creo, jamás hemos vivido en el régimen de esa Ley. Pero debemos situar esta pregunta en su contexto. Aquel era el tiempo en el que muchos de los convertidos, tal vez incluso la mayoría, habían venido del Judaísmo, su vida había estado marcada por los rtmos de la Ley de Moisés, incluyendo por supuesto la circuncisión, incluyendo el no mezclarse con paganos, e incluyendo el tener algunos alimentos como prohibidos.
Entonces, ¿dónde trazas la línea? ¿Qué es lo que es realmente universal y qué es lo que no es universal? ¿Qué es lo permanente y qué es lo temporal? No es una pregunta tan fácil. Y de hecho, algunos sintieron que cuando se abandonaba la Ley de Moisés se estaba traicionando la voluntad de Dios. Es decir, ellos sentían que en el momento en el que se deja a Moisés, se deja también a Dios