P054003a

De Wiki de FrayNelson
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Fecha: 20010526

Título:

Original en audio: 4 min. 25 seg.


Hay personas a las que les gusta tener todo perfectamente claro; hay personas, entonces, que prefieren quedarse con unas ideas, que son las que han aprendido, y jamás agregar o quitar nada a esas ideas. Otros, en cambio, son el extremo opuesto, les encanta la novedad, les encanta que lleguen nuevas tendencias, nuevas modas.

Y las personas de este segundo grupo prefieren indudablemente que las cosas cambien, su manera de hablar es algo como esto: "Antes se pensaba..., pero ya no es así; antes la familia se entendía de este modo...; antes la sexualidad se entendía de este modo...; antes la justicia quería decir esto...; antes la mujer tenía que vivir de esta manera..., ahora ya no".

Es decir, yo creo que en la humanidad hay esas dos tendencias: por una parte, aferrarnos a los que es seguro y ya probado; y por otra parte, abrirnos a los cambios, a veces con el riesgo de perdernos dentro de esos mismos cambios.

Así por ejemplo hay personas que empiezan a redefinir lo que es la familia, pero la redefinen y la cambian de tal manera que eso ni es familia ni es nada. Esta realidad, que por una parte necesitamos firmeza, y por otra parte necesitamos movimiento y necesitamos caminar, esa realidad también la tiene la Iglesia.

Como comunidad del Señor Jesús, la Iglesia experimenta lo mismo: que hay una firmeza pero también hay un avance, y aparentemente estas dos cosas son como una contradicción: a veces se habla de una tensión, a veces se habla de una dialéctica; hay una tensión entre la firmeza, porque la firmeza a veces nos hace demasiado estáticos, y el cambio, porque el cambio a veces nos puede hacer superficiales, vanos o incoherentes, contradictorios