Avpa003a
Fecha: 20020330
Titulo:
Original en audio: 12 min. 16 seg.
Esta noche hermanos, nos estamos dando un gran banquete de la Palabra, hemos escuchado extensamente la palabra de Dios en los pasajes que podemos llamar, sin miedo, más representativos y más hermosos de toda la Biblia, se queda uno extasiado ante la belleza de cada uno de esos escritores sagrados que nos han ido mostrando los episodios de nuestra salvación y como Dios tercamente, obsesivamente, ha permanecido en su proyecto de salvar al hombre.
Más allá de nuestros pecados, más allá de nuestras limitaciones, lo que hemos encontrado es a un Dios misericordioso, sabio y poderoso, que a través de nuestras mismas miserias guía, conduce la historia hacia un a plenitud y nosotros somos gente feliz y bienaventurada porque conocemos en donde está esa plenitud, esa plenitud esta en Jesucristo.
Por eso hoy le hemos gritado con gozo que El es el Señor, que El es el rey. Le hemos dado vivas, aplausos, hemos levantado nuestro cirio, hemos cantado para El, le hemos aplaudido muchas veces, le estamos dedicando nuestra mejor sonrisa y nuestro mas cálido amor, porque El es el resumen, El es la culminación, El es la cumbre de toda esta historia que hemos venido recorriendo en estas lecturas.
Por El, sólo por El hemos recibido la salvación, por El y sólo por El hemos recibido la gracia y la verdad, como nos enseña el apóstol san Juan, por eso nos estamos dando este banquete con la palabra de Dios, por eso vamos a tener una liturgia bautismal y por eso bendecimos el agua en memoria de nuestro propio bautismo, porque esa palabra tan pequeñita tiene una realidad más grande que el universo que ven nuestros ojos.