O026002a
Fecha: 19980124
Título: Los tres amores que deben existir en el corazon humano
Original en audio: 12 min. 19 seg.
CONTINUARÁ LA TRANSCRIPCIÓN....
Con gran realismo la Sagrada Escritura nos ha presentado la oposición, la envidia y los atentados del rey Saúl hacia David.
Porque la Biblia no esconde a la humanidad y la Biblia no esconde la humanidad. Los sentimientos de ira, de envidia, de intriga, de mentira, las pasiones más vergonzosas, las más crueles están en la Biblia, y gracias a Dios están en la Biblia.
Porque así como las llagas que están en el Cuerpo de Cristo, ahi no hacen daño sino bien, así también, los pecados y las pasiones horrendas que están en la Biblia, aquí no hacen daño sino bien.
Y así como nosotros encontramos, en las Llagas de Cristo Crucuficado dónde mirar nuestra propia miseria, encontramos a uno como nosotros, y al mismo tiempo uno con el Padre, así tambiénen la Sagrada Escritura encontramos a unos que son como nosotros, y al mismo tiempo la voluntad, el beneplácito, lagracia, el regalo del Padre.
Que es lo mismo que sucede, por ejemplo, cuando recibimos el sacramento de la reconciliación. Una vez me preguntaba un amigo si yo no sentía como fastidio, o si no quedaba como cargado después de oír confesiones.
a veces las sesiones de confesión pueden ser largas, y nosólo en los santuarios o en lugares semejantes; aquí en el convento a veces viene una persona tras otraa pedir confesión, ¿el sacerdote queda cargado? No, porque los pecados en la confesión, las pasiones vergonzosas en la Biblia y las llagas en el Cuerpo de Cristo, ya están dominadas.
Los pecados llegan a la confesión, pero llegan amarrados, como fieras salvajes y crueles, pero amarrdas, sujetas y obedientes al yugo de Cristo. Y por eso, esas fieras salvajes, que son nuestros pecados, cuando llegan así con la cabeza baja, obedeciendo con sus rodillas y con su cerviz al Rey de los Cielos, cuando llegan así, ya no son un daño para el sacerdote, sino un bien para el sacerdote.
Porque cada penitente es una proclamación de la gloria de Cristo, cada confesión es otra victoria más de su Pascua.
Desde luego, las condiciones humanas, a las que estamos sujetos, traen un cansacio natural en el ejercicio de la confesión; pero no quiere decir que el mayor cansancio no está en óír los pecados, sino en no oír los arrepentimientos, eso sí cansa.
Porque cuandola persona llega, así sea con los peores pecados, si están así amarrados y sujetos al yugo de Cristo, eso es una fiesta; pero si lapersona llega, así se trate de faltas leves, pero sin bajar la cabeza, sin doblarse, eso sí causa tensión y cansancio en el sacerdote.
La Biblia pues, se pasea por las llagas de la humanidad, y por eso nos ha presentado las envidias de Saúl. Hoy nos presenta el llanto de David por la murte de Saúl, ¿es un acto político tal vez? Seamos un poco desconfiados, ¿es un acto político? El sucesor de Saúl iba a ser David, y el mismo Saúl lo reconoció: "Tu vas a ser el rey" [[:Category: ]], lo escuchábamosprecisamente en el evangelio de ayer, "tú vas a ser el rey" [[:Category: ]].
Cuando David hace este llanto, ¿está haciendo como una especie de acto protocolario para impedir la rebeldía ante su propio reinado? Si nosotros miramos los textos, vemos que lo que dice David es verdad.
No dice: "Saúl, espejo de justicia", porque Saúl fue un gran injusto, no dice eso, lo que le elogia a Saúl son cualidades verdaderas de Saúl: "La flor de Israel hería en tus alturas; ¡cómo cayeron los valientes!" 2 Samuel 1,19, sí, es un valiente.
Y los llama también "rayos de la guerra" 2 Samuel 1,, y los llama también "rápidos como águilas, bravos como leones" 2 Samuel 1,23,.
David no hace un estéril y convencional discurso, no dice mentiras. Estas cualidades que dice de Saúl, las tenía Saúl.
Pero sobre todo, David llora por algo, que es la unción de Saúl. Si nosotros recordamos los episodios de esa lucha entre la inquina de Saúl y la astucia de David, recordaremos que David siempre se abstuvo de tomar venganza por una sola razón. "Este es el ungido del Señor".
De manera que David por lo que está llorando es por la herida que recibe la unción de Dios. Y esta palabra y esta categoría, "unción", son fundamentales para la Sagrada Escritura. Reconocer en la otra persona sus valores reales, sin añadirle los que no tiene, y sin quitarle los defectos que sí tiene, esa es una cualidad de David.
Pero reconocer la unción de Dios, reconocer que hay quien tiene poder en él, y quien lo tiene destinado para algo y quien le ha dado Espíritu para algo, reconocer la unción de Dios. David entonces, cuando llora por Saúl, llora por dos cosas: porque se ha perdido un hombre valioso, y eso es cierto, y porque ha quedado herida la unción, por esas dos cosas llora.
Es distinto su llanto por Jonatán, porque ahí había no sólo el asunto de la unción, o que ése fuera o no fuera a ser el rey de Israel, no sólo las cualidades de él, sino había un afecto, había una amistad entre ellos.
En ese texto breve que hemos escuchado en la primera lectura, es clara la diferencia: hay un llanto que es por saúl y Jonatán al tiempo, porque eran valiosos, porque tenían bravura en la guerra, porque eran valientes, porque defendían la causa de Dios, ese llanto es por ambos.
Y hay un llanto que es sólo por Saúl, porque es el ungido de Dios; y hay un llanto que es sólo por Jonatán, que es el amigo personal de David. Así nos encontramos tres llantos distintos en las lágrimas de David.
y esto me hace acordar del único tratado de las lágrimas que yo conozco, escrito por Santa Catalina de Siena. En los Diáologos de Santa Catalina hay un tratado de las lágrimas, donde ella hace un juicioso discernimiento sobre por qué lloran las personas y qué llanto vale más que otro.
En estas lágrimas de David hay tres llantos distintos y hay que saber distinguirlos, porque el salmista dice: "Recoge mis lágrimas en tu odre, Dios mío" Salmo 55,9; uno tiene que saber si las lágrimas de uno caben en el odre de Dios, o si de pronto no son dignas de ese odre.
¿Cuáles son los tres llantos? Hay un llanto por una cualidad humana perdida, en este caso, Saúl que es un valiente, y hay un pesar que se pierdan esas cualidades, llanto por una cualidad humana perdida, por un bien humano perdido; hay un llanto porque el plan de Dios ha quedado herido, ese es el más alto, ese es el más espiritual, ese es el más profundo; y hay otro llanto, porque mi afecto personal ha quedado solo, ha perdido algo, ha perdido a alguien.
Son tres llantos diferentes: lloro por mis sentimentos,lloro por un bien que se ha perdido, lloro porque el plan de Dios ha sido herido. Son tres llantos distintos.
Y esos tres llantos distintos nos revelan tres amores distintos que puede haber en el corazón humano. De amor a lo bueno, a lo grande, a lo valioso, eso corresponde alllantoporque Saúlera un valiente; el amor a mis amigos, mis sentimientos, mi gente con la que compartimos, ese es el llanto de mis sentimientos, de mis afectos, ese es el llanto que David hace por Jonatán.
Y existe también el llanto porque la causa de Dios ha quedado en entredicho, porque el plan de Dios ha sido herido, porque a Él se le ha desatendido, porque a Él no se le ha obedecido. Son tres llantos y tres amores distintos, y hay que saber en cuál de esos amores y cómo crece uno.
Una persona tan completa como el rey David, en estas cosas es que el rey David aparece gigante, gigantesco; una persona tan completa como David tiene esos tres amores: ama lo grande y bello, ama a sus amigos, ama la causa de Dios; tres amores distintos.
Que Dios nuestro Señor infunda su Espíritu de amor en nosotros, para que en nosotros crezcan también estos tres amores. Sobre todo, desde luego, pidámosle para que crezca el amor a su unción, a su mismo Espíritu, a su plan entre nosotros.
Y que los otros amores, el amor de sentimiento y el amor por lo grande, que esos otros amores vayan haciéndole séquito al amor de Dios y al plan de Dios.