Diferencia entre revisiones de «Atra003a»
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Un día inolvidable tuvieron estos Apóstoles, un día que quedó grabado par siempre en su corazón, en su memoria, en su recuerdo: vieron la gloria de Dios en el rostro de Jesús, escucharon la voz del Padre que declaraba a Jesús su Hijo, el muy amado, objeto de su complacencia. | Un día inolvidable tuvieron estos Apóstoles, un día que quedó grabado par siempre en su corazón, en su memoria, en su recuerdo: vieron la gloria de Dios en el rostro de Jesús, escucharon la voz del Padre que declaraba a Jesús su Hijo, el muy amado, objeto de su complacencia. | ||
| − | En ese día inolvidable los Apóstoles descubrieron un poquito del misterio de Jesús, quedaron como abrumados por esa visión maravillosa y cayeron al suelo. Jesús les ayuda a levantarse | + | En ese día inolvidable los Apóstoles descubrieron un poquito del misterio de Jesús, quedaron como abrumados por esa visión maravillosa y cayeron al suelo. Jesús les ayuda a levantarse en estas palabras consoladoras que acabamos de escuchar: "No tengáis miedo" Mateo 17,7, y cuando se levantan ven solamente a Jesús. |
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| + | ¿A dónde ha quedado la nube? ¿Adónde ha quedado la voz? ¿A dónde ha quedado la luz? ¿A dónde se han ido Moisés y Elías? ¿En dónde está ese sol que era su cara? ¿A dónde se fue esa blancura que era su vestido? Todo ha quedado adentro de Jesús | ||
Revisión del 14:39 25 jul 2011
Fecha: 19990806
Título:
Original en audio: 12 min. 35 seg.
Un día inolvidable tuvieron estos Apóstoles, un día que quedó grabado par siempre en su corazón, en su memoria, en su recuerdo: vieron la gloria de Dios en el rostro de Jesús, escucharon la voz del Padre que declaraba a Jesús su Hijo, el muy amado, objeto de su complacencia.
En ese día inolvidable los Apóstoles descubrieron un poquito del misterio de Jesús, quedaron como abrumados por esa visión maravillosa y cayeron al suelo. Jesús les ayuda a levantarse en estas palabras consoladoras que acabamos de escuchar: "No tengáis miedo" Mateo 17,7, y cuando se levantan ven solamente a Jesús.
¿A dónde ha quedado la nube? ¿Adónde ha quedado la voz? ¿A dónde ha quedado la luz? ¿A dónde se han ido Moisés y Elías? ¿En dónde está ese sol que era su cara? ¿A dónde se fue esa blancura que era su vestido? Todo ha quedado adentro de Jesús