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Revisión del 03:52 29 ene 2011
Fecha: 19990201
Título: Distinguir lo que es el pecado de lo que es la posesion diabolica
Original en audio: 7 min. 59 seg.
Esta escena impresionante de un exorcismo, tal vez produce en nosotros una sensación parecida a la que tuvieron aquellos habitantes.
En ese encuentro entre Jesucristo y el poder del demonio, quizás uno queda como tan asustado, como tan impactado, que retira su pensamiento de lo que se le propone. Y entonces dice: "Éso es imposible", o: "Es un problema mental". Si no, actúa como ellos: "Si Jesús va a hacer esas obras, que las haga en otra parte" (véase San Marcos 5,17).
Sin embargo, hay que entender que los exorcismos que realiza Jesucristo lo mismo que sus predicaciones, lo mismo que sus sanaciones, lo mismo que el perdón de los pecados o la multiplicación de los panes, todas las obras de Jesucristo nos muestran cada una, una faceta del amor de Dios.
Es como las imágenes que hermosamente embellecen esta capilla. Cada color puesto en su sitio, los más brillantes y los más oscuros, finalmente constituyen una imagen armónica que presenta un mensaje: en el caso actual, la vida de este santo.
Algo así es el Evangelio. El Evangelio tiene también colores profundamente oscuros, como la traición de Judas, como los bramidos del demonio, como la gravedad de la traición, de la soledad o de la enfermedad.