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Si en esa casa que tú quieres construir no caben los pobres, y los hambrientos, y los indigentes, si no hay un espacio en tu corazón para ellos, quiere decir que ya el veneno de la serpiente está en ti, porque esos otros indigentes, y hambrientos, y marginados, y desplazasos, ellos también son tan imagen de Dios como tú.
 
Si en esa casa que tú quieres construir no caben los pobres, y los hambrientos, y los indigentes, si no hay un espacio en tu corazón para ellos, quiere decir que ya el veneno de la serpiente está en ti, porque esos otros indigentes, y hambrientos, y marginados, y desplazasos, ellos también son tan imagen de Dios como tú.
  
Si en tu sueño no caben ellos, si en tu sieño no caben los pobres, y los tristes, y los deprimidos, y los qu tiene Alzhaimer, y los autistas, si esos no caben en tu sueño, tu sueño no se parece al sueño de Dios, y si tu sueño no se parece al sueño de Dios, tu sueño se parece peligrosamente al proyecto de Satanás, tu sieño se parece peligrosamente al proyecto de la serpiente.
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Si en tu sueño no caben ellos, si en tu sieño no caben los pobres, y los tristes, y los deprimidos, y los qu tiene Alzhaimer, y los autistas, si esos no caben en tu sueño, tu sueño no se parece al sueño de Dios, y si tu sueño no se parece al sueño de Dios, tu sueño se parece peligrosamente al proyecto de Satanás, tu sueño se parece peligrosamente al proyecto de la serpiente.
  
Si vas a construir
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Si vas a construir una casa, por ejemplo, si diriges una asociación a la que le as puesto un nombre bonito: "María Santificadora", y ya tiene videos y power points y maquetas virtuales, si en tu sueño no caben esos, los más necesitados, si no hay un lugar de privilegio para ellos, entonces no hay un lugar de privilegio para Jesús; sólo si ellos caben, cabe Jesús, "porque lo que hicisteis a uno de estos mis más humildes hermanos, a mí me lo hicisteis" [[:Category: Mateo 025_040|San Mateo 25,40]].

Revisión del 15:29 27 jul 2010

Fecha: 20070805

Título:

Original en audio: 22 min. 44 seg.


Las lecturas de hoy nos invitan a pensar en nuestra relación con los bienes de este mundo.

Es muy interesante ver que ese hombre rico del Evangelio lo que quería era asegurar su vida. Y yo creo que esta es una de las aspiraciones más comunes y más naturales del corazón humano.

Precisamente existen los seguros de vida que sirven cuando uno se muere. Es un modo de tener algo fijo, tener algo seguro. Pero no se trata solamente de tener un dinero para sobrevivir; el ideal que muchos de nosotros hemos acariciado, seguramente, es aquello que aparece ahí en el evangelio: tener las cosas de tal manera bajo control, que uno pueda simplemente disfrutar, simplemente pasarla bien.

Para muchas personas asegurar la vida es eso, estar seguros de que pueden pasarla bien, de que pueden gozar; se trata de asegurar de que yo voy a estar vivo, las cosas van a salir bien, nadie se va a meter conmigo y puedo disfrutar todo oo que yo quiera.

Esa parábola la predicó Jesucristo hace casi dos mil años y sigue siendo tan actual hoy como el primer día. Es decir, el corazón humano sigue buscando lo que ahí dijo Jesús: sentir que todo está bajo control, nadie amenaza mis bienes, puedo dedicarme a gozar, puedo dedicarme a disfrutar.

Todo indica que en el corazón humano hay una especie de nostalgia por esa situación de disfrute, en donde la única preocupación es cómo hago para gozar más hoy. Esa situación de disfrute tiene un nombre que es el paraíso.

Hay en el corazón humano el anhelo de construir paraísos. Conocer, o adquirir y en todo caso habitar lugares fantásticos, lugares donde todo sea placer, lugares donde uno esté descansado, relajado, seguro y únicamente pueda gozar, únicamente pueda disfrutar.

El corazón humano tiene nostalgia del paraíso, el corazón humano tiene el anhelo secreto de pasarla bien, sin ninguna preocupación, sin que nadie se meta conmigo.

es interesante ver que en le modelo de felicidad de este rico no entra badie más, él no menciona ni su esposa ni sus hijos. Y aquí está el primer elemento que despierta nuestra atención. La idea de paraíso parece un poco peligrosa, porque en el fondo es una idea tremedamente egoísta.

Disfrutar yo y pasarla bien yo, implica que el unverso entero va a girar entorno de mí, y como resulta que una rueda no puede girar entorno de dos ejes, sino solamente de uno, entonces si el mundo va a gira entorno de mí, no puede girar entorno de mi esposa; y si va a girar entorno de ella, no puede girar entorno mío; y si va a girar entorno de mis hijos, no puede girar entorno de mí.

La idea de paraíso en realidad es una idea bastante peligrosa. Yo sé que esto puede entrar en conflicto con algunas predicaciones, pero créanme que hay una base bíbica muy sólida, y pienso que es el momento de exponerla.

La idea delparaíso es muy peligrosa, y no temos que Jeesu únicamente uilizó la palabra paraíso cuando estaba crucificado. Solamente ahí, cuando estaba amarrado a la cruz y cuando estaba en el lecho del dolor, solamente ahí en medio de la tortura, le anuncia a un compañero de sentencia, aquel ladrón que agonizaba al lado suyo, le anuncia: "Hoy estrás conmigo en el paraíso" San Lucas 23,43.

En ese momento la palabra paraíso no podía significar un palacio, no podía significar una isla de verano eterno, no podía significar una playa espectacular, no podía significar una casa llena de lujos: lo único que podía significar paraíso en ese contexto era: "Tú y yo nos vamos a morir, pero lo que viene después es mejor que todo lo que túa has conocido".

Jesús habló no del paraíso, sino habló del Reino de Dios, habló del reinado de Dios, habló de la búsqueda, de la presencia majestuosa y sobrerana de Dios en medio de nosotros. El Reino de Dios, hasta cierto punto, es el contraste, es la otra cara del paraíso.

Porque cuando se habla de que Dios reine, entonces entra aquello que hemos recordado en el versículo del aleluya: "Dichosos los pobres en el espíritu".

Cuando Jesús definió su propia vida, su propia misión dijo: "He venido a evangelizar a los pobres" San Lucas 4,18. El reinado de Dios representa aquella situación en la cual Dios realiza su voluntad salvadora para todos. Mientras que la idea de paraíso es tan estrecha que no cabe nadie, a ese rico no le cabía ni la esposa, ni los hijos, ni le perro, nadie cabía ahí.

Mientras que la idea de paraíso es egoísta, la idea del reino de Dios es amplia, la idea del Reino de Dios es tan ancha como las necesidades del mundo, es tan ancha como el número de los pobres, es tan amplia como el número de los enfermos, es suficiente para que quepamos todos nosotros los necesitados.

O sea que en realidad las lecturas de hoy traen un contraste entre el paraíso y el Reino de Dios, tienen un contraste entre la propuesta de Dios, en la que todos cabemos, y la propuesta del paraíso, en la que sólo cabe un rico que se va a morir.

La idea de paraíso es peligrosa también por una razón, porque, como hedicho en otras ocasiones y ustedes recuerdan del Génesis, Dios sacó a Adán y a Eva del paraíso, pero no sacó a la serpiente. La serpiente se quedó en el paraíso, y los que buscan construir paraísos, no saben que se están metiendo en la cueva de la antigua serpiente.

No construyas un paraíso para ti, no lo construyas, no lo pretendas, no lo busques. "-Ahh, pero yo quiero sentirme seguro, quiero sentir que todo está bajo control, quiero gozar mi vida". "-Tú quieres eso, ¿y con quién lo quieres? ¿Quién más cabe en tu sueño? ¿No cabe nadie más? ¿Caben los leprosos en tu sueño? Caben los enfermos de sida en tu sueño? ¿Caben los indigentes en tu sueño? ¿Caben los agonizantes en esesueño de lo que tú quieres construir?

Si en esa casa que tú quieres construir no caben los pobres, y los hambrientos, y los indigentes, si no hay un espacio en tu corazón para ellos, quiere decir que ya el veneno de la serpiente está en ti, porque esos otros indigentes, y hambrientos, y marginados, y desplazasos, ellos también son tan imagen de Dios como tú.

Si en tu sueño no caben ellos, si en tu sieño no caben los pobres, y los tristes, y los deprimidos, y los qu tiene Alzhaimer, y los autistas, si esos no caben en tu sueño, tu sueño no se parece al sueño de Dios, y si tu sueño no se parece al sueño de Dios, tu sueño se parece peligrosamente al proyecto de Satanás, tu sueño se parece peligrosamente al proyecto de la serpiente.

Si vas a construir una casa, por ejemplo, si diriges una asociación a la que le as puesto un nombre bonito: "María Santificadora", y ya tiene videos y power points y maquetas virtuales, si en tu sueño no caben esos, los más necesitados, si no hay un lugar de privilegio para ellos, entonces no hay un lugar de privilegio para Jesús; sólo si ellos caben, cabe Jesús, "porque lo que hicisteis a uno de estos mis más humildes hermanos, a mí me lo hicisteis" San Mateo 25,40.